Puno celebra. Miles de danzantes desfilaron ayer por el estadio Torres Belón para participar en el concurso de Trajes de Luces. La ceremonia da inicio a la festividad puneña.
Miguel Mejía
Enviado especial
El cielo gris de Puno se iluminó ayer domingo con el 48º Concurso de Trajes de Luces que se celebra todos los años en febrero, en honor a la Virgen de la Candelaria, patrona de la región.
Alrededor de cuarenta mil danzantes concurrieron al estadio Enrique Torres Belón, vestidos con coloridos trajes.
Muchos de los 75 grupos de danzantes exhibían atuendos típicos de sus comunidades, mezclados con las modernas vestimentas bordadas y de colores fosforescentes.
Hombres y mujeres representaron personajes como payasos, negritos, ángeles, mariposas y demonios mientras danzaban.
Las jóvenes mujeres vestían cortas minifaldas ceñidas al cuerpo, mientras las adultas hacían volar sus enormes polleras por los aires al ritmo de saya, tuntuna, morenada caporales y diablada. A la vez, los hombres brincaban con las pesadas máscaras de diablo y sus enormes trinches. Los grupos más conservadores fueron los de estilo Sicuri, ataviados con trajes comunales e instrumentos de viento y percusión de origen ancestral.
La mayoría grupos instalaron su propia banda en una de las tribunas del estadio, compuestas en promedio por 80 músicos apertrechados con trompetas, trombones, bombos, tarolas y platillos que estremecían el recinto.
En ocho minutos los bailarines debían convencer al jurado y conquistar a los diez mil asistentes. En las calles la fiesta continuó hasta altas horas de la noche, mientras la virgen era llevada en procesión. Hoy será la gran parada alrededor de las principales calles de Puno, donde grupos participantes regalarán el mismo arte.
Clave
Imán turístico. La viceministra de Turismo, Claudia Cornejo Mohme, informó que la capacidad hotelera en Puno por estas fiestas alcanza un 65% de ocupación, una cifra que consideró importante porque febrero suele ser un mes de baja presencia de turistas.
