Pedro Montjoy es el propietario de una de las empresas más reconocidas en la preparación de este potaje, que en breve conquistará paladares en el exterior
Vanessa Ochoa
Quien se precie de saborear la culinaria peruana no puede negar que el tamal es una delicia. De pollo o cerdo, verde o criollo, es difícil que alguien pueda resistirse a esta tradición peruana, infaltable en los desayunos domingueros. Y esa tradición es la que le ha permitido a Pedro Montjoy ser “El rey del tamal”, un empresario de éxito que se siente orgulloso de llevar su producto a miles de hogares.
Tamales Montjoy empezó en manos de doña Griselda Gironda de Guisado, su abuela, un 10 de diciembre de hace 75 años en el distrito de Surco. “Ella vendía sus tamales de manera ambulante en el Mercado Central, Plaza de Armas, Parque Universitario y tenía mucha clientela”, aseveró.
mirada empresarial
Durante 30 años el negocio se manejó de manera informal, hasta que en la década del 60 la posta la tomaron doña Alicia y doña Julia, tía y madre de Pedro, quienes tuvieron una visión más empresarial y se trazaron un reto: “Querían formalizarse en el mercado y crecer, y la calidad de sus productos las respaldaba", recuerda Pedro.
Doña Alicia empezó a conversar con los dueños de algunas tiendas, quienes en su mayoría eran italianos y algunos chinos, para ofrecer su producción. Así llegó a Rovegno y Solari, entre otros.
Por esa misma fecha, los tamales Montjoy ya se vendían en las tiendas Todos, importante cadena de supermercados de esa época. Su producción superaba los mil tamales semanales. En los años setenta ingresa a los supermercados Galax y Monterrey y su producción subió considerablemente: elaboraban 6 mil a la semana. A estas cadenas se les unió la panadería San Antonio y otras tiendas más.
Por esa misma época, Erasmo Wong, el hoy fallecido patriarca de los ex dueños de Wong y Metro, probó de manera casual los tamales y pidió para su bodega en Dos de Mayo, 10 tamales de pollo y 5 de chancho. La tienda de los Wong crecía y con ella los pedidos a Doña Alicia. "Llegó el momento en que la tienda de los Wong se volvió en cadena de supermercados y nos demandaban más de 500 tamales semanales", recuerda.
Objetivo cumplido
En los 90´s, doña Alicia decidió alejarse del negocio por motivos de salud y Pedro fue el elegido para seguir la tradición. "Mis hermanos se dedicaron a su profesión y yo trabajaba en Pucallpa, en madera, así que lo pensé y decide tomar el reto".
Y lo cumplió a cabalidad. Hoy, tras cerca de 30 años y en manos de otros dueños, Tamales Montjoy sigue siendo proveedor de Wong y Metro. Su planta ubicada en Surco creció y se modernizó. Siguen con sus clientes e incorporando nuevos y en temporada alta, Navidad y Año Nuevo, producen 40 mil tamales semanales.
"Mi objetivo de aquí a 6 meses o un año, a más tardar, es exportar esta delicia a EEUU y Canadá, hay muchos interesados y ya estoy preparando la maquinaria", revela.
Ya lo sabe, si usted se deleita de un "tamal de la casa", está disfrutando de un tamal con sabor y tradición.
En cifras
90 mil soles fue el capital que don Pedro invirtió para modernizar su planta.
16 trabajadores colaboran en la producción del tamal en temporada alta.
