Este lunes el Tribunal de Turín, al noroeste de Italia, condenó a 16 años de cárcel a dos ex responsables de la empresa multinacional Eternit, juzgados por la muerte de 2191 personas por el uso de amianto –compuesto altamente venenoso- en sus construcciones.
Los condenados en primer grado son el magnate suizo y ex propietario de Eternit, Stephan Schmidheiny (64), y el barón belga ex dirigente de la empresa, Jean-Louis Marie Ghislain de Cartier de Marchienne (89). Se les acusa por desastre ambiental doloso y por no cumplir con los requisitos de seguridad laborales.
Ambos estaban imputados, como responsables de Eternit Génova, de no haber adoptado las medidas necesarias para evitar que los trabajadores y los habitantes cercanos a las diferentes sedes de la empresa estuvieran expuestos al polvo de amianto.
La sanción, en palabras del ministro de Sanidad, Renato Balduzzi, es "histórica, tanto por los aspectos sociales como por los estrechamente técnico-jurídicos".
Además de los muertos se sabe que otras 665 personas enfermaron a causa de patologías relacionadas con la presencia del amianto. Las víctimas eran empleados de la fábrica o habitantes de las localidades de Casale Monferrato (Alessandria), Cavagnolo (Turín), Rubiera (Reggio Emilia) y Bagnoli (Nápoles), donde la Eternit tenía sus sedes.
El Tribunal condenó al pago de resarcimientos por valor de 25 millones de euros al Ayuntamiento de Casale Monferrato, 20 millones a la región de Piamonte, cuya capital es Turín, y 4 millones de euros al consistorio de Cavagnolo, entre otros. (Con información de EFE)
