El alcalde de Espinar, Óscar Mollohuanca, afirmó que algunos pobladores debieron dar su vida para poder ser escuchados, por lo que “rindió homenaje” a los fallecidos en el conflicto que se mantiene con la minera Xstrata Tintaya, en Cusco.
“Espinar tuvo que dar vidas para que por fin sean escuchados (…) hay otros muchos pueblos que necesitan serlo también”, señaló en declaraciones a la prensa.
Asimismo, consideró que en el país se producen una serie de problemas ambientales, sociales, y estos en el caso de Espinar se arrastran desde hace 30 años, por lo que demandan “soluciones justas”.
“Creemos que sí existe contaminación y problemas sociales que hacen difícil una convivencia en Espinar. Estamos dispuestos al diálogo y hoy en Espinar se realizan coordinaciones a nivel de gobierno local para dialogar, lo que es importante”, agregó.