Santiago de Chile. La República. El capitán de la selección chilena, Claudio Bravo, habló en nombre de todo el equipo y aclaró que la indisciplina de sus cinco compañeros, que llegaron bajo la influencia del alcohol a las prácticas, no tuvo nada que ver con la goleada ante Uruguay.
Reconoció, sin embargo, que sí existe internamente mucho malestar con lo sucedido y que la plantilla respalda la decisión del seleccionador, el argentino Claudio Borghi, de expulsarlos de la ‘Roja’.
“No quiero poner excusas, perdimos por nuestros errores, pero ha molestado lo que sucedió. Estamos a muerte con las decisiones que Borghi tome, porque es el cabecilla de esto”, indicó Bravo a medios chilenos tras la derrota por 4-0 frente a Uruguay.
