El reconocido actor argentino Ricardo Darín, quien se encuentra filmando en esta ciudad la película Elefante blanco, bajo la dirección de Pablo Trapero, se mostró entusiasmado con este nuevo proyecto, además de, una vez más, disfrutar de nuestro país.
“Es un proyecto muy ambicioso, complicado, y no es fácil trasladarse a la selva, con un equipo de 50 personas, por distintos tipos de ríos y embarcaciones tratando de reflejar y poder mostrar cinematográficamente cómo es la vida dentro de la amazonía. Es algo que no es fácil, muchos lo han intentado y muchos lo han hecho. En este caso, es una historia que empieza aquí y termina en un lugar muy alejado, es un proyecto ambicioso”, declaró Darín a La República en la tranquilidad del hotel en el que se hospeda.
Sobre la declaración que diera en su país acerca de que Elefante blanco era “la película más arriesgada de su vida”, expresó: “Me refería al plano artístico porque es complicado y existe una serie de cosas que estamos trabajando, que queremos llevar a la pantalla grande y no son fáciles de reflejar. No es arriesgado por la selva en sí, me refería artísticamente; arriesgado es mi personaje (Julián) y de qué trata el guión, eso es arriesgado, pero venir a la selva peruana no tanto”.
El protagonista de notables filmes como Nueve reinas señaló que pese a haber estado en nuestro país en diversas ocasiones es la primera vez que viene a la selva. “Me gusta la gente en el Perú, la forma de ser, la educación, la prudencia, la calma, la sensibilidad, y de ahí pasas a la cocina, que está viviendo uno de sus mejores momentos gracias a su tradición. Hay mucha gente que viene a hacer tours gastronómicos y esto es muy valioso porque hay que sumar que ello genera más trabajo”.
Darín habló sobre la experiencia de filmar en época de lluvia y mosquitos: “Fue bastante menos complicado de lo que yo pensaba, porque yo soy alérgico y a la clase de personas a las que les pica un mosquito rápidamente les salen unas ronchas muy grandes y la pasan muy mal, entonces te imaginas la cantidad de prevención que tenía para la selva, justamente en esos horarios. Estuve rodeado de mosquitos pero ninguno me picó, parece que están más inteligentes y no pican a cualquiera (risas)”.
El actor tampoco pudo evitar recordar su reciente visita a Cusco, adonde llegó en compañía de su familia. “Fue invitado para los 100 años de descubrimiento de Machu Picchu, y con mi familia pasamos momentos inolvidables. El Perú es un lugar donde me siento muy bien, la gente me trata con mucha amabilidad, mucha calidez, mi familia está enamorada del Perú. Hemos hecho muchos amigos aquí, convivimos 15 días con la gente y uno comienza a encariñarse y a conocer las características de cada uno; estamos en contactos con los e-mails, y esta tierra ya dejó de ser un país que me resulte ajeno, me han hecho sentir parte de los peruanos”.
Acerca de las nominaciones y premios que ha tenido en su fructífera carrera, señaló: “Me da cierta satisfacción el hecho de ser nominado, significa que el trabajo ha sido considerado por los demás y por la gente, pero no me quita los sueños; yo no trabajo para los premios, trabajo para la gente, para mí, para mi familia, mis amigos y para las personas que se ven involucradas en las historias que contamos. Hay un deseo de entretener pero es imposible trabajar para los premios, no pienso en esa forma, trato de hacer bien mi trabajo y de aprender más porque es una de las claves para sentirse bien, dependiendo de que todo combine con el equipo, los compañeros, colegas. Hacemos algo que está dirigido hacia un lugar; a veces tenemos la suerte de que alguien nos aprecie y lo reconozcan”, señaló.
Darín también habló sobre sus proyectos a futuro. “Tengo muchos proyectos pero nos pasaríamos toda la entrevista contándolos porque son demasiados y lo único que quiero es terminar el trabajo aquí para llegar a casa a festejar el cumpleaños de mi hijo, quiero verlo”, contó. (Iquitos. Daniel Carbajal)
