Luego del terremoto del año pasado en Japón y la posterior crisis en el reactor nuclear de Fukushima los problemas en esa zona parecen no haber acabado y los más afectados son los niños que están expuestos a la radiación.
A esto se le suma la construcción de un nuevo condominio con materiales que, aseguran, contienen altos niveles de cesio y yodo radiactivo que afectan a los que viven en el lugar y puede provocar enfermedades.
Aunque el Gobierno ha estado tratando de pacificar a los ciudadanos afirmando que no hay ninguna amenaza inmediata para la salud humana como resultado de la exposición a la radiación, los expertos médicos están profundamente preocupados por los niños y su exposición y el riesgo potencial para su salud.
Los médicos aseguran que los niños podrían estar expuestos al yodo-131 y Cesio-137, el primero podría provocar cáncer en la glándula tiroides debido a que este se almacena ahí y su detección resulta muy complicada luego de algunos meses.
Así mismo el Cesio-137, de tomarse, afectaría diversas partes del cuerpo, sobre todo los tejidos musculares y aunque no hay certeza que esta produzca cáncer, los estudios con este elemento químico aún no están concluídos.
