El Gobierno debe atender con urgencia la preocupante situación en la que viven sumidas las comunidades indígenas que habitan en las cuencas de los ríos Pastaza, Tigre, Corrientes y Marañón de Loreto, afectadas por la explotación petrolera durante 40 años.
Así lo demandó hoy la congresista por la región Cusco, Verónika Mendoza, la misma que renunció la semana pasada a la bancada oficialista.
La empresa Pluspetrol opera en las referidas localidades y asegura que sus relaciones con las comunidades son armoniosas; sin embargo, las organizaciones indígenas alegan todo lo contrario.
En ese sentido, estas últimas, a través de Mendoza, solicitaron al presidente del Consejo de Ministros, Óscar Valdés, la instauración de una mesa de diálogo a fin de que puedan atender sus demandas.
Entre sus pedidos figura la realización de un proceso de consulta previa antes de la licitación de Pluspetrol para julio del lote 1AB, el cumplimiento de las remediaciones ambientales necesarias y sinceramiento de los pasivos ambientales existentes, entre otros.