Considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una epidemia mundial, la obesidad es una de las enfermedades más serias que ocasionan graves consecuencias sobre la salud de las personas que la padecen.
De acuerdo con estudios epidemiológicos, han asociado a la obesidad con un amplio rango de tipos de cáncer, entre los que encontramos el cáncer de mama, cáncer de cuello uterino, cáncer del endometrio, entre otros.
Factores como el metabolismo de los azúcares, el aumento de la resistencia insulínica y el metabolismo de hormonas esteroideas han generado el aumento de la incidencia de cáncer en las personas obesas.
En el caso del cáncer de mama y del endometrio, es frecuente que las mujeres obesas tengan niveles de hormona femenina más elevados en la sangre que las personas que no son obesas.
En este punto, la obesidad parece aumentar el riesgo de cáncer de mama sólo entre mujeres post menopáusicas que no usan hormonas para la menopausia.
Los expertos recomiendan a las personas obesas realizar ejercicio físico regular y mantener una alimentación sana para disminuir el riesgo de cáncer.
“En el caso de cáncer de mama, las mujeres obesas son más propensas a contraer este mal. Por este motivo, el médico debe recomendar al paciente realizar actividad física y acudir a un nutricionista para que le indique una dieta balanceada”, señaló la especialista en ginecología y obstetricia de ONCOGYN, Bertha león.
