En un acto de fe y devoción, el plantel de Real Garcilaso visitó el Santuario del Señor de Huanca, donde los jugadores participaron de una misa, prendieron las velitas al Señor, fueron bendecidos y pidieron la protección del Divino para el último partido por la Copa Perú que jugarán el domingo en Lima contra Pacífico.
“Dios mediante todo se puede conseguir, ojalá el Señor nos ilumine y nos guíe por el buen camino, que podamos darle una alegría al pueblo cusqueño y a nosotros mismos”, indicó el delantero Giancarlo Chichisola.
Varios fieles que habían ido a rezar al Santuario, ubicado a media hora de distancia del Cusco, reconocieron a los jugadores y se tomaron fotos, a cambio recibieron gorros y llaveros del equipo y desearon suerte a todo el plantel, que tras retornar de la peregrinación entrenó durante una hora en el gimnasio del club y luego quedaron listos para emprender vuelo a Lima.