La figura del base de origen taiwanés Jeremy Lin, de los Knicks de Nueva York, sigue generando todo tipo de comentarios y admiración, incluidos los del propio presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el propio comisionado de la NBA, David Stern.
Todos en Estados Unidos, de alguna manera, hablan, comentan y analizan el fenómeno Lin. Ahora la gran pregunta que genera es si podrá aguantar el nivel de juego que ha desarrollado en los seis partidos que lleva como líder de los Knicks, cinco de titular, en los que el equipo ha logrado la victoria.
Stern admitió que Lin se ha convertido en dos semanas en un auténtico "fenómeno" que ha demostrado que a veces el triunfo es muy simple y está al alcance de todos sin mayor tipo de inversión.
De hecho, el entrenador de los Knicks, Mike D'Antoni, que estaba en la cuerda floja, con las dos estrellas del equipo de baja por distintos motivos, no sabía de lo que le podía ofrecer Lin hasta que lo metió en la alineación porque ya no le quedaba a nadie más en el banquillo.
Lin se ha convertido en el primer jugador en anotar 20 o más puntos en cinco partidos como titular y que su equipo consiga el triunfo en todos desde que la Asociación Nacional de Baloncesto (ABA) se unió a la NBA en la temporada de 1976-77.
Los 136 puntos de Lin lo dejan con la segunda mejor marca en la historia de la NBA, solo superado por los 139 que logró Larry Drew, en 1974-1975, con los Hawks de Atlanta, equipo al que ahora entrena.
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que lo de Lin era una gran historia y que Obama, un fanático de los deportes y en especial del baloncesto -su equipo preferido son los Bulls de Chicago-, había comentado sobre la misma.
"Es una historia que trasciende el ámbito del deporte mismo", señalo Carney.
También el base Derrick Rose, de los Bulls, admitió que Lin ha demostrado que sabe jugar. "Jeremy está jugando muy bien", declaró.
