En diálogo con la Agencia Andina, sostuvo que lo ocurrido tuvo una extensión considerable, por lo que no puede ser considerado un deslizamiento, un huaico ni un alud.
Refirió que no solo fue afectado el campamento minero, donde alcanzó a tres personas, sino también zonas de cultivo y los puentes Quiroz (ubicado en el kilómetro 90 de la vía que une las provincias del Santa y Pallasca), Cocabal y Porvenir.
Velasco indicó que un equipo integrado personal de INDECI-Áncash y de la oficina de Defensa Civil del Gobierno Regional de Áncash está camino a la zona de emergencia, pero llegaría recién este jueves.
No es la primera vez que una localidad ancashina sufre un aluvión. El domingo 31 de mayo de 1970 un fenómeno de este tipo sepultó la ciudad de Yungay, luego de un terremoto de 7.8 grados de magnitud. Dejó miles de muertos y desaparecidos.
La diferencia con el alud de Llapo radica en que este último se extendió sobre campos agrícolas y mineros, y no comprometió el sector donde se concentra la población, de acuerdo con los reportes preliminares de las autoridades.
(LaRepublica.pe)