Salud
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Nuevo tratamiento con caballos terapéuticos

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Equinoterapia. Alternativa para patologías como la hiperactividad. Consiste en aprovechar el movimiento multidimensional del caballo para la intervención terapéutica en pacientes con problemas físicos o mentales.

Thaidi Llamas.

A Felix (11) le brillaban los ojos cuando llegó al criadero de caballos de paso ‘Tradiciones’, en Lurín, el pasado viernes. Tan solo saludó a su psicoterapeuta Fernanda Morey e inmediatamente corrió hacia su fiel cómplice, Facunda, la yegua que lo ha acompañado durante más de un año en sus sesiones de equinoterapia.

Pero ¿en qué consiste la equinoterapia? Se trata de un método alternativo que utiliza el movimiento multidimensional del caballo para el tratamiento de diferentes afecciones físicas y mentales. Según explica Morey, este movimiento de vaivén del animal provoca que se produzca una estimulación neurosensorial en el paciente, ya que este no se enfrenta pasivamente al movimiento sino que se ve obligado a reaccionar frente a una serie de estímulos producidos por el trote del caballo. Además, la temperatura y la suavidad del animal contribuyen a la regeneración neuronal de quien lo practica, por lo que este tipo de estimulación integral produce una mejora globalizada en los pacientes, tanto física como psíquica.

Beneficiarios

En el caso de Felix, quien padece del síndrome de déficit de atención e hiperactividad, se ha logrado una mejora en el control de sus impulsos, en su comportamiento escolar, en su concentración y en su obediencia.

Pierina Barrós, técnica equina, señaló que esta terapia ha demostrado su eficacia en personas con esclerosis múltiple, parálisis cerebral, autismo, síndrome de Down, espina bífida, traumas cerebrales, enfermedades neurodegenerativas, trastornos alimenticios, afecciones crónicas, minusvalías de cualquier tipo (tanto físicas como psíquicas), incapacidad intelectual, discapacidad física y sensorial e incluso en diversas inadaptaciones sociales.

“Según las necesidades que presente el paciente, realizamos diferentes ejercicios a galope. Desarrollamos técnicas de juego y ejercicio físico o prácticas como la lectolectura o la escucha activa. Todo racionado en dos sesiones semanales, de 35 dólares cada una, y durante el tiempo que cada patología requiera”, explicó Barrós mientras ensillaba a Facunda.

La equinoterapia, sin embargo, no proporciona una cura definitiva a los pacientes: solo es una alternativa que mejora la calidad de vida y es totalmente compatible con la medicación convencional.

Propiedades del caballo

Este tratamiento forma parte de las llamadas terapias asistidas con animales. Pero ¿por qué caballos y no delfines, por ejemplo? “La clave del éxito de esta modalidad es que el paso del caballo es totalmente regulable (lento, largo o rápido) y eso ofrece una gran ventaja a la hora de planificar ejercicios que no poseen otros animales, más pequeños y en hábitat más complejos”, subrayó Morey.

Es curioso cómo el caballo ha acompañado al hombre a lo largo de la historia en conquistas de pueblos, trabajos en el campo o ha sido objeto del arte rupestre. Sin embargo, ahora, mediante su milagroso trote, nos puede ayudar en el esperanzador camino de la rehabilitación.

Beneficios de la equinoterapia

Efectos psicológicos: mejora la autoestima, el control de emociones, la memoria, la capacidad de atención e incide de forma positiva en las relaciones del entorno del paciente, tanto familiares como con desconocidos.

Efectos psicomotores: favorece el equilibrio, mejora la musculatura, las articulaciones, los reflejos y la coordinación, y además reduce movimientos anormales.

Efectos en la comunicación: aumenta la comunicación gestual , mejora la articulación de las palabras y desarrolla la capacidad de construcción de frases.

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