Migración flexible.

EEUU suspenderá deportaciones de jóvenes inmigrantes indocumentados

Celebración. En Los Ángeles cientos de estudiantes de origen hispano vitorean consignas de apoyo a la medida gubernamental que les permitirá legalizar su situación residencial.
Celebración. En Los Ángeles cientos de estudiantes de origen hispano vitorean consignas de apoyo a la medida gubernamental que les permitirá legalizar su situación residencial.
Beneficio alcanza a unas 800 mil personas cuya edad no supera los 30 años, que han llegado antes de los 16 y que han vivido en el país al menos un lustro.

Eduardo Suárez. EL MUNDO. Nueva York.

La Casa Blanca anunció este viernes que dejará de deportar a los inmigrantes indocumentados más jóvenes y les otorgará permisos de trabajo que les permitirán residir legalmente en Estados Unidos. La decisión se produce a tan sólo cinco meses de unas presidenciales que se presentan cada vez más igualadas y en las que Barack Obama necesita el respaldo de la comunidad hispana para ganar.

"No es amnistía ni inmunidad y no es un camino a la ciudadanía", explicó Obama, "no es una solución permanente sino una forma de dar esperanza a jóvenes que nos defendieron o que estudiaron en nuestros colegios. Son jóvenes americanos en todos los sentidos menos en uno: sus papeles".

El entorno de Obama confirmó que el cambio de política se llevaría a cabo al margen del Congreso y aventuró que afectaría a unos 800.000 inmigrantes que hasta ahora vivían con el miedo de ser deportados a sus países de origen. El presidente presentará la decisión este sábado en un acto con parlamentarios hispanos en Orlando (Florida).

Al plan podrá acogerse cualquier inmigrante menor de 30 años que llegara a Estados Unidos antes de cumplir los 16. La edad no será el único requisito. Deberá demostrar que ha vivido aquí al menos cinco años, que no tiene antecedentes penales y que ha servido en el Ejército o se ha graduado en el instituto. El permiso de trabajo tendrá una vigencia de dos años y siempre se podrá renovar cuando caduque.

El presidente explicó que no tiene sentido "expulsar a jóvenes con talento que fueron educados como estadounidenses y quieren empezar un negocio o estudiar".

Una oportunidad

Ante una pregunta del periodista conservador Neil Munro durante su intervención, Obama presentó el anuncio como una forma de gestionar mejor los recursos policiales persiguiendo a "los criminales" y no a jóvenes que no han vulnerado la ley. Luego recordó que republicanos como George W. Bush y John McCain han defendido la necesidad de una reforma migratoria y animó a los congresistas a llegar a un consenso en torno al asunto antes de las elecciones de otoño.

La decisión de la Casa Blanca es un alivio para cientos de miles de jóvenes hispanos, que llegaron a Estados Unidos de la mano de sus padres y al terminar sus estudios no pueden regularizar su situación. El anuncio de este viernes no les otorga la ciudadanía estadounidense. Pero sí recoge la mayoría de sus reivindicaciones y supone un alivio al retirar la amenaza de la deportación.

"Muchos de estos jóvenes ya han hecho una contribución significativa a nuestro país", dijo la secretaria de Interior, Janet Napolitano, al explicar el anuncio, "debemos hacer cumplir nuestras leyes de inmigración con firmeza y con sensatez porque no fueron diseñadas para ser aplicadas sin consideración a las circunstancias individuales ni para expulsar a jóvenes productivos a países cuya lengua a veces ni siquiera hablan".

Promesas electorales

El presidente da luz verde a la decisión a menos de cinco meses de las presidenciales. Un extremo que azuzará las acusaciones de electoralismo entre los republicanos, que son conscientes de que los hispanos serán decisivos en la carrera por la Casa Blanca.

Obama deportó a más de un millón de personas en sus primeros tres años en la Casa Blanca: una cifra que supera las deportaciones que efectuó George W. Bush en sus ocho años de mandato. ❧

 

La fuerza electoral de los hispanos

La comunidad hispana es una importante plaza electoral en  Estados Unidos. Se calcula que al menos 12,2 millones acudirán a las urnas el próximo 6 de noviembre.

Los últimos sondeos entre la comunidad hispana sitúan a Obama con un 61%, muy por delante de Romney que alcanza solo un 27%.

Según el “Center for American Progress”, al menos 8.1 millones de inmigrantes hispanos son elegibles para convertirse en ciudadanos estadounidenses antes de las próximas elecciones.

En el 2008, Obama obtuvo el 67 % del voto latino frente al 31 % que consiguió su rival republicano John McCain.

 

Hay 1 Comentario
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16 de junio de 2012 | 22 hrs
Ligia Archila Serrano escribe:

HAY OPORTUNIDAD PARA 8.1 MILLONES DE LATINOS QUE SE CONVIERTAN EN CIUDADANOS NORTEAMERICANOS, PERFECTO PARA APOYAR A OBAMA.

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