Postergados. Están indignados. Lamentaron que ni el gobierno ni el comando hayan reconocido su valor mostrado el 9 de junio de 2009.
Los efectivos de la comisaría de Bagua, que defendieron sus instalaciones de la turba de manifestantes que quemaron varios locales públicos aquel trágico 5 de junio de 2009, mostraron ayer su descontento debido a que no fueron ascendidos, como sí sucedió con algunos miembros de la Dinoes.
Los agentes, que solicitaron a la prensa mantener sus nombres en reserva, señalaron su malestar por no haber sido tomados en cuenta por el gobierno ni por su comando, aun cuando arriesgaron sus vidas con valor al enfrentarse a la turba de indígenas y civiles que atacaron la comisaría de Bagua durante la asonada que terminó con 34 fallecidos.
Ese día, según recordaron, defendieron valerosamente su comisaría, evitando que sea tomada, saqueada e incendiada, como era el propósito de los cientos de manifestantes que la rodearon. “Logramos evitar que se lleven las armas del almacén de la comisaría, pues de ocurrir eso el baño de sangre hubiera sido mayor”, dijeron.
Asimismo, lamentaron que a pocos días de finalizar el gobierno aprista no se haya tomado en cuenta su valor y arrojo en los momentos decisivos, y por el contrario se sancione, destituya y aprese a efectivos que solo reclamaron sus derechos laborales.
La clave
Logros. Tras un año de investigaciones, el Congreso elaboró cuatro informes sobre lo ocurrido el día del ‘Baguazo’. Tres de esos documentos solo encuentran responsabilidad política en los ex ministros Yehude Simon (presidente del Consejo de Ministros), Mercedes Cabanillas (Interior), Mercedes Aráoz (Comercio Exterior) y Ántero Flores-Aráoz (Defensa).
+ Secciones
Especiales