Antes de mediados del 2011 se podría inaugurar una primera sala del denominado Museo de la Memoria, anunció Fernando Carvallo, integrante del equipo técnico de este proyecto.
Adelantó que este espacio podría servir para exponer algunos elementos museográficos, así como para el dictado de charlas, la proyección de películas y, en general, "promover una memoria viva".
Esta tarde, la Comisión de Alto Nivel para la constitución del lugar de la memoria recibirá públicamente de la municipalidad de Miraflores, el terreno destinado a la construcción del Museo de la Memoria, lugar ubicado a espaldas del estadio "Manuel Bonilla", en el circuito de playas.
Al respecto, Carvallo indicó que el siguiente paso es convocar a un concurso de bases para la construcción del edificio. Las propuestas serían evaluadas por un jurado de personalidades internacionales.
La idea, es "un diseño arquitectónico (que) podría permitir que quien ingrese al espacio se sumerja en la tierra; entre a lo que ha sido nuestro sufrimiento colectivo y que salga hacia un horizonte de luz e infinito".
Consultado sobre la denominación del proyecto, comentó que si bien el nombre de partida fue el de Museo de la Memoria, aún se barajan distintas opciones pues la palabra "museo" tiene cierta connotación "muy alejada de nuestro espíritu".
"Es como si fuera de nuestro pasado y no es nuestro pasado, porque violencia hay todavía; y hay también las causas que permitieron que esta violencia se desarrollara hasta convertirse en amenaza para nuestro Estado y nuestra democracia", remarcó.
Finalmente, destacó la necesidad que este espacio sea un factor de pedagogía ciudadana; es decir, que sirva para expresar el sufrimiento engendrado por la violencia y, al mismo tiempo, la esperanza en un país donde no prevalezcan la violencia, el fanatismo, la intolerancia ni el racismo.
"Hay que recordar pero no para lamer nuestras plagas y no para propiciar la división entre peruanos, sino para saber que somos más fuertes que nuestros problemas y que somos capaces de transmitir a nuestros hijos una memoria rigurosa, autocrítica, severa de lo que hemos hecho y de lo que hemos fracasado como generación, pero que esperamos que ellos tengan un país mucho más apaciguado y con más convivencialidad democrática", concluyó. (Con información de CNR)
