En un artículo publicado en el diario español El País, nuestro Nobel de Literatura argumentó en contra de las motivaciones de las filtraciones de documentos diplomáticos.
Mario Vargas Llosa afirma en su columna dominical que "en esa vasta colección de materiales filtrados no hay prácticamente revelaciones importantes" y asegura que la relevancia de la información presentada tiene más que ver con la satisfacción morbosa que con la exposición de la verdad.
Vargas Llosa se muestra de acuerdo con un artículo del filósofo español Fernando Savater, en el que afirma que las filtraciones de wikileaks plantean una concepción errónea de transparencia, la cual "es parte de la actual imbecilización social, a la que no es ajena la maquinaria espléndida pero a veces devastadora de Internet".
Los argumentos de Vargas Llosa obedecen a un criterio que al parecer no ha tomado en cuenta casos de corrupción que se han destapado en distintas partes del mundo, dobles discursos de figuras políticas y muchos datos que escapan a la irrelevancia del chisme, y que han traído consecuencias como la aceleración de la caída de regímenes totalitarios como el de Túnez.
