Quince rescatistas de alta montaña fueron trasladados ayer en helicóptero al distrito de Llapo, provincia de Pallasca, para iniciar la búsqueda de las tres personas desaparecidas por el alud que arrasó el campamento minero San Juan, dos puentes, varios tramos de la carretera y ha aislado a más de 50 mil habitantes.
El alcalde de Llapo, Ananías Camacho Alva, ha pedido el apoyo de las autoridades regionales y del Gobierno Central porque son tres poblados que se encuentran en emergencia, sin alimentos, sin agua, sin energía eléctrica.
El tercer desaparecido trabajaba como capataz de un campamento minero, precisó el subgerente regional de Defensa Civil de Áncash, Arturo Aranda.