Ecuador. Conocida la confirmación de la sentencia contra los periodistas y los directivos del diario ecuatoriano, la prensa reveló las explosivas declaraciones de la jueza Mónica Encalada, que renunció a juzgar al diario por la presión del gobierno.
Quito. Agencias
Gutemberg Vera, abogado del presidente de Ecuador, Rafael Correa, fue el autor real de la sentencia de primera instancia contra el diario El Universo y no el juez que la emitió, según declaraciones a la Fiscalía de una magistrada que publica el propio rotativo.
El Universo divulgó la declaración de la magistrada Mónica Encalada, que estuvo temporalmente al frente del Juzgado que llevó el caso de El Universo, en la que asegura que el juez que emitió la sentencia contra el rotativo le dijo que el autor real era el abogado del presidente.
Antes de la realización de la audiencia de primera instancia ese juez, Juan Paredes, le dijo a la magistrada que la sentencia estaba bien trabajada y fundamentada "pues Gutemberg no duerme haciéndola. Lleva dos semanas trabajando".
Paredes, que está siendo investigado por la Fiscalía por su actuación en el caso, condenó a los tres directivos principales del diario y al exeditorialista Emilio Palacio a tres años de prisión y a pagar una indemnización de 40 millones de dólares a Correa por injurias.
El rotativo ha puesto en duda la autoría de la sentencia, porque mantiene que no fue escrita en el juzgado, sino cargada en el ordenador del juez a través de un dispositivo de memoria externa.
Vera, a su vez, afirmó el pasado diciembre que no conocía ni sabía "absolutamente nada de la sentencia que dictó el juez Juan Paredes", hasta que ésta les fue notificada, según declaraciones recogidas por el diario oficial del Gobierno "El Ciudadano".
Encalada afirma en su declaración que Paredes le comunicó, además, que Vera ofrecía dinero al magistrado que se encargara del caso.
Supuestamente le dijo que a Vera el Estado le iba a encargar el cobro de las deudas de los bancos cerrados durante la crisis financiera de 1999 en Ecuador "y que eso era una millonada, allí se gana plata sin hacer nada, te pagan por no cobrar y si cobras también se gana".
"Él ofrece y se compromete a quien haga la sentencia, lo hará participar en ese negocio; también se mandan a pagar en sentencia tres millones de dólares por honorarios profesionales para los abogados y él está dispuesto a entregar un 25 % en esta instancia a quien haga la audiencia y la sentencia del caso, y solo tiene que hacer la audiencia y notificar la sentencia", le dijo Paredes a la jueza.
JUSTICIA DE DUELO
La sentencia de Paredes fue ratificada por un tribunal de apelación y ayer también fue ratificada por la Corte Nacional de Justicia en una agitada sentencia emitida en la madrugada.
Joffre Campaña, abogado del diario, reveló el documento en una rueda de prensa en la que dijo que "la Justicia en el Ecuador está de duelo".
También exhibió un breve vídeo en el que Encalada afirma que lamenta tener que dejar su versión escrita sobre los hechos, pero que se ve obligada a hacerlo. "No quiero ser víctima de persecución alguna y abandonaré el país, toda vez que decir mi verdad vaya a afectar de alguna manera mi vida y la de mi familia", asevera en el vídeo y lo cumplió pues la jueza ya abandonó su país en un vuelo con destino a Bogotá.
Según "El Universo", la memoria externa en la que alega que se cargó la sentencia del juez Paredes usaba una versión pirata del sistema operativo de Windows denominada "Chucky Seven".
La SIP condenó la sentencia
Rafael Correa no calculó la reacción internacional. Ayer, Panamá le dio asilo político a Carlos Pérez. Los otros dos hermanos están en Miami, recibiendo la solidaridad de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
La SIP rechazó la ratificación de la sentencia de parte de la Corte Nacional de Justicia del Ecuador contra directivos y periodistas del diario El Universo, al considerar que se trata de “un nuevo golpe contra los medios de comunicación independientes y la libertad de prensa” en el país.
El presidente de la SIP, Milton Coleman, editor senior del diario The Washington Post, calificó de grave atentado contra la libertad de prensa y de mordaza para el periodismo independiente.
