También están implicados agentes de antidrogas y de requisitorias de Jorge Chávez. La captura de un ex trabajador de terminal aéreo permitió a las autoridades atrapar a mafia que llegó a sacar droga en maletas.
María Elena Hidalgo.
Unidad de Investigación.
Los carteles del narcotráfico de México infiltraron el aeropuerto internacional Jorge Chávez para despachar cocaína al exterior. El 25 de febrero pasado, la policía antidrogas capturó a Jesús Yesquén Huby, ex empleado del terminal aéreo y vendedor informal de boletos en el mismo lugar, cuando se disponía sacar 58 kilos de un total de 100 kilos que la organización para la que trabajaba proyectaba enviar a México. La detención de Yesquén permitió a los agentes antinarcóticos desbaratar a una mafia azteca de la droga que consiguió vulnerar el sistema de seguridad aeroportuaria.
Jesús Yesquén confesó que el envío de cocaína que la policía antidrogas intervino el 25 de febrero era el tercero que había organizado. El primer despacho se produjo el 18 de setiembre de 2008 y el segundo el 24 de octubre del mismo año. El destino fue México. Veinte kilos por viaje, de acuerdo con fuentes de la policía antidrogas consultadas por La República.
El cantante
Para consumar el contrabando de narcóticos Yesquén dijo que contaba con la complicidad de supervisores de Aduanas, efectivos de la policía de Requisitorias y Antidrogas que cumplen misión en Jorge Chávez, así como de empleados del área de seguridad de la concesionaria Lima Airport Partners (LAP) y de la compañía aérea LAN Perú.
El titular de la Primera Fiscalía Especializada contra el Tráfico Ilícito de Drogas, Juan Mendoza Abarca, denunció a 18 personas implicadas en el caso, de las que 15 laboran en el aeropuerto.
Jesús Yesquén, quien cumplía la función de enlace de la mafia de la droga en el aeropuerto, lo cantó todo. Dijo que se encargó de captar a Moisés Dianderas Castro, oficial de Aduanas, cuya misión es impedir el paso de contrabando y narcóticos. En lugar de cumplir con su tarea, Dianderas por el contrario reclutó a personal de su confianza para facilitar el tránsito de los alijos de cocaína que luego eran embarcados a las aeronaves comerciales con destino a México.
De acuerdo con Yesquén, quien suministraba la droga era Enrique Delgado Marín, un suboficial en retiro de la Policía Nacional. Delgado estaba involucrado en el tráfico de personas, pero luego se vinculó con el narcotráfico. A su vez, Delgado trabajaba para “El Chato José”, apelativo de un traficante mexicano.
Topos de la mafia
Enrique Delgado recurrió a Jesús Yesquén porque este tenía una red de contactos en el aeropuerto que le facilitarían la salida de droga. El más importante era Moisés Dianderas Castro. “Conocí a Dianderas hace siete u ocho años cuando trabajaba en un agencia de viajes en el aeropuerto”, relató Yesquén a las autoridades: “Yo sabía que Dianderas traficaba desde hacía un tiempo. Por eso le propuse el envío de droga. Me aceptó, cobrándome US$ 1,600 por cada kilo porque participaba el personal de servicio (de turno)”, de acuerdo con la declaración del detenido a la que tuvo acceso La República.
Jesús Yesquén precisó que despachó dos veces maletas con cocaína México con la participación de Moisés Dianderas. La modalidad que usó fue la llamada “Maleta engrapada a pasajero”, que consiste en lo siguiente: “Un pasajero cualquiera, Juan Pérez, declara al momento del chequeo de su equipaje una sola maleta. Pero el personal de la línea aérea (implicada) declara falsamente dos maletas. Luego, la encargada del counter entrega el ticket de la maleta con la mercancía al agente de Aduanas (Dianderas). Con ese ticket la maleta transita libremente con la droga y al llegar al aeropuerto de destino, en este caso México, es recogida por el contacto que tiene una copia del ticket. (...) Estos envíos fueron realizados en LAN Perú”, dijo Jesús Yesquén.
En la tercera ocasión, que frustró la policía, se iba a camuflar la droga en los carritos de comida de las aeronaves de LAN Perú.
Jesús Yesquén y Enrique Delgado fueron intervenidos por la policía cuando transportaban la droga hacia los almacenes de la empresa “Gate Gourmet”, donde supuestamente contaban con cómplices que iban a acondicionar la droga. Esta vez le pagaron más a Yesquén. “Me dijeron que me iba a pagar US$ 40 mil, lo que indica que había más droga que en otras ocasiones, quizás 100 kilos”, señaló.
Jesús Yesquén afirmó a las autoridades que aceptaba despachar la droga de la mafia mexicana solamente si se encontraba de turno su cómplice en Aduanas, Moisés Dianderas. “En esta tercera oportunidad hablé con ‘Monchi’ (Dianderas) diciéndole que tenía un envío de ‘caramelos’ (droga) para México el 17 de febrero de 2009. Me dijo que lo llamara al día siguiente para ver. Lo hice y me dijo que para ese día no tenía a la gente ‘cuadrada’ (organizada) y que para el miércoles 25 de febrero sí era posible porque ese día se iba a realizar el vuelo 626 de LAN Perú con destino a México. Llamé a ‘Monchi’ que estaba bien y que solo dejara el carro cuadrado (con la droga) frente a la empresa Gate Gourmet”. La policía le cayó encima antes de llegar en el punto acordado.
El fiscal Juan Mendoza estableció que los cómplices de la organización del narcotráfico, además de Moisés Dianderas, son siete compañeros de trabajo, supervisores de Aduanas como él: Héctor Vásquez Vásquez, Betty Paredes Aliaga, Guillermo Gonzalez Nemi, Martín Huamaní Diego, Norma Aguilar Vargas, Jesús Espinoza Silva y Alejandro Vela Rivera.
También han sido denunciados dos policías antidrogas adscritos al aeropuerto, Máximo Guardamino Cataño y Olmeno Serrano Díaz, y otros tres de Requisitorias: César Langle Flores, Walter Pezo Soto y Nicolás Cuba Galarza. Además, la supervisora de LAN Perú, Ana Pedrera Ruiz, y el jefe de seguridad de LAP, John Kirch Jr.
Los únicos apresados son Jesús Yesquén Huby, Enrique Delgado Marín y Moisés Dianderas Castro. El titular del Sexto Juzgado Penal del Callao, Fidel Gómez Alva, resolverá la detención de los 17 denunciados a partir de la denuncia penal formulada por el fiscal antidrogas Juan Mendoza.
Fuentes de Aduanas informaron a La República que debido a la detención del oficial Moisés Dianderas Castro, ha resuelto separarlo de la institución hasta que culminen las indagaciones.
El fiscal Juan Mendoza no quiso ofrecer detalles de la investigación, aunque precisó que el caso que ha denunciado demuestra “que el aeropuerto es una puerta abierta para la salida de droga al exterior y que es necesario redoblar los controles”.
Claves
Versión. Jesús Yesquén Huby dijo que si bien su contacto era Moisés Dianderas, este no actuaba solo. “Contaba con la participación de Dirandro, Extranjería, Requisitorias, la Policía Fiscal, personal de las líneas aéreas, de las empresas Swissport, Talma y Gate Gourmet”, afirmó el narcotraficante.
Agente. Yesquén dijo haber sido informante de la policía antidrogas de EEUU (DEA).
Acusan a 14 por omisión de funciones
El fiscal Juan Mendoza Abarca incluyó en su denuncia penal a 11 efectivos de la policía y tres oficiales de Aduana que laboran en el terminal aéreo Jorge Chávez, “por considerar que a pesar de haber tenido pleno conocimiento de que el 25 de febrero se cometerían actos de tráfico ilícito de drogas en el interior del aeropuerto, omitieron comunicar al Ministerio Público y a la policía antidrogas de estos hechos”.
Los implicados de la policía son: Daniel Aliaga Hinojosa, Jorge Suárez Sánchez, Gregor Vargas Valle, Jorge Carhuajulca Roncal, César Nestarez Mondalgo, Carlos Arteta Pomar, Hernán Maldonado Patiño, José Castillo Carranza, Josué Vega Mera, José Vallarta Carrasco y Óscar Silva Ayala. Los aduaneros son Edith Sánchez Delgado, Raúl Chihua Barzola y Henry Peña Albuquerque. El fiscal Mendoza le ha pedido al juez que determine la responsabilidad de los funcionarios públicos mencionados.
LAP y LAN aclaran
El abogado de Lima Airport Partnerts (LAP), Luis Vargas Valdivia, presentó una acción de hábeas corpus a favor del jefe de seguridad del aeropuerto, John Kirch Jr., ante la denuncia que formuló contra este el fiscal Juan Mendoza Abarca a partir de la declaración de Jesús Yesquén.
Vargas explicó a La República que en el caso de Kirch, “la fiscalía ha cometido una irregularidad al haberlo denunciado sin haberlo citado oportunamente para ejercer su descargo, lo que se ha puesto en conocimiento del juez del caso”.
El abogado de LAP apuntó que Kirch pidió ser citado otro día porque la esquela le llegó solo unas cuantas horas antes. La policía respondió que estaba de acuerdo, pero en lugar de una nueva citación se enteró de que había sido denunciado.
Por su parte, LAN Perú expresó su apoyo a las investigaciones para determinar el grado de participación de la supervisora Ana Pedrera Ruiz en la mafia que operaba en el interior del aeropuerto internacional. “No teníamos información sobre la implicación de Pedrera, pero respaldaremos a las autoridades”, manifestó el gerente de Operaciones Institucionales de LAN Perú, José Otárola.
