Huamanga. Lo que investiga la fiscalía. Un giro inesperado dio el caso del enfrentamiento entre un grupo de “mochileros” y cuatro efectivos policiales de la comisaría de Chacco, en el distrito Tambillo.
María Elena Hidalgo. Huamanga.
La Fiscalía Provincial Antidrogas de Huamanga no encuentra creíbles las declaraciones entregadas por los tres sobrevivientes de la patrulla policial que el pasado 8 de abril se enfrentó a tiros contra 12 narcotraficantes que se encontraban en pleno “traspaso” de droga a la altura del Puente Pajainillo.
Los suboficiales de la Policía implicados en el caso, Stalin Arroyo Vargas, Juan Butrón Delgado y Yuri Espejo Zúñiga, manifestaron que horas antes del enfrentamiento recibieron la visita en la comisaría de Chacco de un comunero de la localidad de Yucai, quien los alertó de la presencia de un grupo de personas ajenas al lugar que se encontraban merodeando. Los efectivos aseguraron que fue esa alarma lo que los llevó a desplegar un operativo de inmediato con tan solo cuatro efectivos, pero que al llegar se dieron con la sorpresa de que se trataban de narcotraficantes.
Fiscal no cree versión
“Lo que relatan no es creíble. Ellos salieron en vehículos particulares y en compañía de dos civiles (supuestos informantes), y eso no está permitido. A los civiles les dieron uniformes policiales para que se vistieran. Aparentemente los policías fueron al lugar para apoderarse de la droga, y como los informantes ingresaron primero, fueron ajusticiados”, adelantó el presidente de la junta de fiscales superiores de Ayacucho, Alfonso Cornejo Alpaca.
El hecho ocurrió el pasado viernes ocho de abril y dejó como saldo de muertos, un efectivo policial, un “mochilero” (transportista de a pie de droga), Amadeo Sosa Figueroa, y de dos presuntos informantes de la Policía.
En realidad, los dos civiles fallecidos, César Luyo Ascencio y Efraín Aguirre Garay, serían los informantes que dieron aviso a la Policía –y no un campesino como dicen los efectivos implicados–, sobre el pase de droga en Yucai con el propósito de arrebatar el cargamento de droga a los narcotraficantes para luego revenderla, como ha ocurrido en otros casos en la zona. Aguirre, que vestía uniforme policial, fue ejecutado con un balazo en la cabeza por los narcotraficantes.
La Fiscalía ha comprobado que los policías actuaron en Yucai sin conocimiento ni autorización del comisario de Chacco, el alférez Jorge Fuentes Cossio, y tampoco dieron cuenta de la acción al fiscal de turno, autoridad que de manera obligatoria debe acompañarlos en sus operativos. Y mucho menos pidieron refuerzos a la División de Operaciones Especiales Antidrogas (DIVOEAD).
“No existía ninguna razón para que fueran al operativo. La Policía solo puede actuar por sí sola ante un delito flagrante y este no fue el caso porque aseguran que supieron de un acto ilícito horas antes y no avisaron a nadie. Se están escudando en que no le dijeron a su superior porque no se encontraba en la comisaría, pero eso no es justificable porque en esas circunstancias deben de reportarlo ante el jefe de la región policial (coronel PNP Áureo Menfis, quien se encuentra en Huamanga) o se pone en conocimiento del fiscal para que los acompañe”, explicó el fiscal Cornejo.
Para corroborar la versión de los policías, la Fiscalía ha comenzado a tomar la declaración de los integrantes de la comisaría y revisa el libro de incidencias.
Investigación sin la Policía
“Si salen a un operativo cuatro efectivos con sus informantes y no avisan a nadie ni piden refuerzos, es porque el objetivo que tenían no era detener a los narcotraficantes y decomisar la droga. De acuerdo con los indicios, buscaban quedarse con la mercancía ilícita”, señaló el presidente de la junta de fiscales, Alfonso Cornejo.
Debido a la presencia de policías comprometidos en el hecho, la Fiscalía ha considerado llevar la investigación al margen de la PNP. Normalmente la Fiscalía, que dirige las pesquisas, encarga esta labor a la Policía.
“Desafortunadamente la frecuencia de casos de policías que se coluden para robar droga a los ‘mochileros’ es muy alta en esta zona. Ellos salen con la fachada de un operativo pero no lo es, y luego se reparten la mercancía con sus supuestos informantes”, dijo Cornejo.
