María Eugenia Salas
Cuando la Oficina de Procesos Electorales (Onpe) puso en venta los kits para recolectar firmas y forzar la salida de autoridades regionales y municipales estalló un furor. Cientos de revocadores pagaron S/. 84,48 y se lanzaron a comprar los planillones; en éstos debían consignarse el 25% de total de adherentes de una jurisdicción y así convocar a una consulta popular. El proceso era decisivo, del resultado dependía la suerte de la autoridad cuestionada. Se quedaba o iba.
A 10 días de vencerse el plazo para presentar la solicitud de revocatoria, solo 14 comités lograron juntar las rúbricas necesarias.
Según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe) en Arequipa, Cusco, Moquegua, Puno y Tacna, se vendieron 378 kits.
La página web del Reniec reporta que hasta ayer verificó las firmas de 14 comités de revocatoria de Arequipa, Tacna, Cusco y Puno. Eso significa que cuentan con luz verde para la consulta del 30 de setiembre.
Brenda López de la Onpe en Arequipa, resaltó que los promotores solo tienen plazo hasta el 25 de mayo para presentar la solicitud ante la Onpe. "Previamente deben alcanzar las firmas necesarias ante el Reniec que les dará un cerificado de verificación".
SE VAN A CONSULTA
Los únicos que lograron pasar el primer filtro de completar las firmas, son los "revocadores" de distritos pequeños. Nueve en Arequipa, dos en Tacna y Puno. Y uno en Cusco.
Se trata de Ocoña en la provincia de Camaná, Bella Unión, Quicacha y Yauca en Caravelí; Ayo, Huancarqui y Tipán en Castilla; Maca y Tapay en Caylloma.
En Tacna, en Huanuara en Candarave y Héroes de Albarracín en Tarata.
En Puno, Taraco en Huancané y Copani en Yunguyo. En casi todos, menos Copani donde solo se quiere revocar al alcalde y tres regidores, la meta es "destronar" al burgomaestre y al íntegro de concejales.
Finalmente, en el distrito de Kimbiri, La Convención en Cusco, solo se quiere sacar del cargo al alcalde Humberto Chávez.
López de la Onpe, remarcó que la convocatoria a consulta la debe formular el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) el 31 de mayo próximo.
Esta estadística confirma que este proceso solo ha calado en distritos pequeños. Más no en municipios de provincia y menos en regiones.
Para Epifanio Baca de Vigila Perú, el fracaso de las revocatorias se debe a la distorsión de este mecanismo de participación ciudadana que intenta sacar del cargo a autoridades que incumplieron sus promesas de campaña o están involucrados en actos de corrupción.
"Estas revocatorias, lejos de ser una herramienta democrática, se convirtieron en arma de revancha con tintes políticos y personales", comentó.
Hasta el 20 de febrero el 58% de los kits fueron adquiridos por ex candidatos o militantes de agrupaciones políticas.
PIDEN MUCHAS FIRMAS
Para el analista político Jorge Bedregal, el fracaso de los intentos de sacar de sus cargos a las autoridades radica en el elevado número de firmas solicitadas . "El proceso se desvirtuó. Se necesita un aparato logístico, similar al desplegado en una campaña electoral. Mientras más grande es el ámbito, más complejo el trabajo".
No descartó que este alto porcentaje, a su criterio muy elevado, busca un ahorro en el Estado. La consulta demanda una inversión que debe salir del presupuesto público. Hay que desplazar material electoral, capacitar personal, un gasto similar a las elecciones.
"Y cuando se llega a revocar a más de 1/3 de los regidores, incluso se debe elegir nuevas autoridades. Eso implica otro proceso electoral", recordó.
Percy Medina, ex director de Transparencia recordó que las revocatorias son procesos que van de más a menos. "Son muchos los que compran los kits, menos los que llegan a recolectar las adhesiones y mucho menos quienes consiguen ese objetivo".
EL FENÓMENO VILLARÁN
Los especialistas concuerdan que lo ocurrido recientemente en Lima con la alcaldesa provincial Susana Villarán, contribuyó a debilitar la validez de la revocatoria.El revocador Marco Tulio Gutiérrez fue delatado por unos audios. Su interés para sacar a la alcaldesa era promocionar a su institución. Hay casos cómicos como el de los revocadores de Juan Manuel Guillén. Víctor Quirita y Nicolás Corrales se juntaron para cumplir la titánica labor. Se tiran la pelota entre ellos sobre el proceso de recolección. Una lección para aprender a futuro.