José Víctor Salcedo.
Cusco.
En octubre de 2010, Asunción De Los Ríos Murillo, especialista del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, llegó a Machupicchu para tomar muestras de los líquenes que invadieron las rocas de la fina andenería y la zona urbana pétrea de la ciudadela.
Un año y siete meses después hizo público los resultados del análisis efectuado en la Madre Patria. Fue durante su ponencia en el congreso internacional “Cambio Climático y Biodeterioro en el Patrimonio Pétreo de Machupicchu” organizado por la Dirección Regional de Cultura. Este acto empezó ayer en Cusco y finalizará la noche del viernes.
Asunción de Los Ríos explicó que son tres los tipos de líquenes que proliferan en la ciudadela inca: los crustáceos que tienen una acción endofílica (dentro de la piedra), los fruticulosos de acción externa, éstos tienen la forma de pequeños arbustos, y los foliosos también de acción epilítica (fuera de la piedra).
“La acción de los líquenes en sus diversas variedades producen alteraciones como la separación y exfoliación de micas, penetración endofílica con micro fracturación en la superficie de la piedra. Las zonas colonizadas tienden a sufrir la fracturación”.
CONCLUSIONES
La especialista concluye en su estudio que los líquenes están involucrados en el deterioro de Machupicchu causando “alteraciones mecánicas” en la estructura que implica la micro fracturación de las piedras por dentro y por fuera.
Aclara, sin embargo, que la presencia de los microorganismos genera alteraciones, pero no para alarmarse. “Por ahora no podemos decir que los efectos no son dramáticos, la micro fracturación se da solo en la zona superficial de la piedra. De momento, la parte afectada es una capa superficial”.
Los líquenes son microorganismos constituidos por la unión de un hongo con un alga. Su presencia en la ciudadela data de hace 30 años aproximadamente, pero ha comenzado a invadir los elementos líticos de la maravilla mundial en el último quinquenio. Ha traído consigo la fractura, así sea a nivel micro, de la primera capa de las rocas de granito que conforman la Ciudad Perdida de los Incas.
La Dirección de Cultura detectó la masiva invasión de los microorganismos en los Andenes Occidentales, la Casa del Guardián, el Templo de Tres Ventanas, Intihuatana, Recinto de 12 Vanos y Llamacancha. Asunción De Los Ríos tomó muestras del Intihuatana, Zona de Los Talleres, Templo Del Sol, Casa del Inca y Templo de las Tres Ventanas obteniendo resultados precisos (ver infografía).
La experta también integrante del área de Ciencias Biológicas de la Universidad Complutense de Madrid, explicó que este fenómeno es provocado por los factores externos como el cambio climático, que ha incrementado la presencia de lluvia, vientos, humedad. Influye en el incremento de los líquenes el aumento de turistas. “Eso puede ayudar a que se expandan por más zonas”, refirió.
A propósito del tratamiento que se ha implementado en Machupicchu, con la limpieza periódica de las rocas, para la eliminación de la colonización de la estructura pétrea Asunción De Los Ríos consideró que no es lo más recomendable. “La eliminación de la colonización no es la mejor estrategia a aplicar en Machupicchu: hay riesgo de daños a las piedras por la frecuencia y he notado una rápida recolonización por factores climáticos”.