María Elena Hidalgo.
El 13 de marzo de 1999, los oficiales de las Fuerzas Armadas fueron convocados por sus superiores para suscribir "un acuerdo de honor" de "acatamiento imperativo" para asegurar la impunidad de Vladimiro Montesinos y los mandos castrenses que participaron en el golpe de Estado del 5 de abril de 1992, ante la eventualidad de que Alberto Fujimori perdiera las elecciones y un gobierno democrático los enjuicie. Como consta en los videos de la ceremonia, los oficiales presentes suscribieron dicho "acuerdo de honor" de "carácter imperativo". No se trataba de la firma de un libro de asistencia.
Trece años después, el general EP en retiro Wilver Calle Girón, uno de los oficiales que estamparon su rúbrica en dicho documento, niega haber suscrito dicho documento y afirma solo haber firmado su asistencia a la reunión del 13 de marzo de 1999.
NO ES ASÍ
El 15 de abril del 2001, La República reveló la llamada "Acta de Sujeción" que impusieron Montesinos y la cúpula castrense a la oficialidad y publicó una copia del documento que acreditaba la confabulación del ex jefe de facto del SIN con sus corruptos cómplices jerarcas militares.
Que se trataba de un "pacto de impunidad" ante procesos judiciales por violaciones de los derechos humanos, lo revela el siguiente párrafo: "Las FFAA, la PNP y el Sistema de Inteligencia Nacional asumen el compromiso institucional, sin límite en el tiempo, de defender, proteger y solidarizarse con sus integrantes, ante la eventualidad (...) de que se pretendiera responsabilizarlos, encausarlos o ejercer cualquier tipo de represalia por su intervención en la lucha contra el terrorismo".
HABLA, MEMORIA
La firma del documento era ineludible para los oficiales.
"Este acuerdo constituye un compromiso de honor y como tal es una obligación con carácter imperativo de cuyo fiel y cabal cumplimiento ningún mando podrá sustraerse bajo responsabilidad", señala el "Acta de Sujeción".
El pacto de impunidad también alcanzaba a los militares que participaron en el golpe del Estado del 5 de abril.
"Fue un acto consciente y serenamente meditado, por lo que el respaldo y el apoyo institucional brindados a tal decisión fue la expresión de la voluntad institucional unánime de los miembros que conforman las Fuerzas Armadas, la PNP y estamentos del Sistema de Inteligencia Nacional", señala con absoluta claridad.
Pero, además, los autores del "Acta de Sujeción" –que así se llamó porque los senderistas suscribían un documento parecido de sometimiento a Abimaelo Guzmán– amenazaban a quien se atrevieran a romper el compromiso clandestino.
"El incumplimiento del presente acuerdo acarreará para el infractor no solo el rechazo unánime de su institución sino también la sanción disciplinaria correspondiente y el sometimiento a una corte de honor por falta grave contra el honor y el decoro militar", precisa.
Después de leído el "acuerdo de honor de acatamiento imperativo", los oficiales presentes en la reunión lo suscribieron, entre ellos el entonces general de brigada EP Wilver Calle Girón, actual ministro del Interior.
Al revelar La República el "Acta de Sujeción", los altos mandos de las Fuerzas Armadas se disculparon. Pero el presidente Valentín Paniagua destituyó a los comandantes generales del Ejército, Carlos Tafur; de la Marina, almirante Víctor Ramos; y de la FAP, Pablo Carbone.
