¿Es la pornografía una degeneración o puede enseñar a las mujeres a explorar y alimentar su sexualidad? ¿Es sucia o despierta la libido sexual? ¿Deben las mujeres protestar contra la pornografía o tomarlo como una alternativa para probar nuevas cosas?
"A mí no me pasa nada con eso, mas bien me desagrada, me quita las ganas". "Hay abuso, la mujer siempre aparece dominada en el acto sexual y se espera que, además, esté contenta"...
UN BUEN ESTIMULANTE
Muchas mujeres todavía creen que el porno es algo "sucio", algo "humillante" para el género femenino. Sin embargo, la pornografía actual está mostrando algo que antes sólo existía en el clandestino mundo masculino de prostitutas y amantes. Nunca con la mujer de su casa.
Ahora, ellas también se atreven a habilitar los mismos permisos en su sexualidad. El tiempo pasó, el intercambio de roles se profundizó y esa indiscreción tan femenina se volvió inevitable, haciendo que las mujeres exploraran otros mundos.
Un experimento hecho por la Universidad McGill en EEUU reveló que la temperatura genital se elevaba de la misma manera tanto en hombres como en mujeres que consumen películas porno. Según las investigaciones, ellos llegaban al máximo de la excitación a los 11 minutos, mientras que a ellas les costaba un minuto más.
PORNO PARA MUJERES
Según la sexóloga española Adriana Arias, si bien las películas porno clásicas mantienen el formato elemental de "macho montando a la hembra", con sobreexhibición del pene, acentuación en primer plano de las zonas erógenas genitales (senos, glúteos, vulva)", la inclusión de la mujer como consumidora generó cambios en el diseño de las mismas. Hoy nos encontramos con pornos más elaboradas, con mayor contenido argumentativo y cierto desarrollo estético que suma al producto de manera significativa.
Erika Lust fue una de las primeras personas que reclamaba un porno hecho para mujeres. Ella misma hizo películas porno con un contenido mucho más sensual: las escenas de sexo estaban aliñadas con amor y sentimiento, el punto de vista que le gusta a la mujer. También escribió el libro Porno para mujeres, en un grito a la esperanza por cambiar el rumbo del mundo pornográfico.
Según expertos, lo mejor es que el uso de videos pornográficos sea compartido. Hay muchas parejas que se sienten desplazadas cuando uno de ellos encuentra placer en este tipo de estímulo y la otra no. Consumir pornografía no es una demostración de falta de interés, sino un estímulo para enriquecer la vida sexual. En fin, ayuda a romper la rutina.
Claves
Según un estudio en EEUU, uno de cada tres usuarios de sitios porno son mujeres.
Ademas, indica que ellas visitan portales para adultos, incluso, durante su jornada laboral. Cada segundo, 28.258 internautas están mirando sitios porno.