A partir del 16 de enero próximo, Marco Zunino hará historia, pues se convertirá en el primer latino en interpretar al Billy Flynn, el personaje protagónico de la afamada obra musical Chicago. El estreno será en el teatro Ambassador de Broadway, todo un reto para el actor.
¿Cómo fue el proceso de selección para ingresar al musical Chicago?
Luego de hacer el musical Cabaret acá y de recibir elogios de productores de Broadway como John Kander y de Albert Stephenson, un ex profesor mío, el productor peruano en Broadway Carlos Arana, me invitó a ver uno de sus estrenos en Nueva York, ahí conocí a los productores de Chicago. Ellos le preguntaron a Carlos si yo podría pasar por una audición porque buscaban alguien latino. Así llegué a las audiciones.
¿Cómo te preparaste para pasar por este casting?
Siempre tomo clases de canto. En la primera reunión con el productor yo aún no lo creía. Cuando me dieron todo el material yo decía: ¡Esto es verdad! Me preparé lo mejor que pude, sabía a lo que iba, se trataba de una audición bastante exhaustiva. La primera parte fue con la directora musical de la obra, yo no sabía qué hacer, era bastante fría, me dio muchos nervios. La segunda parte fue para hacer una especie de escenas con el director de la obra. El mismo día me mandaron un e-mail diciendo que quedaba.
¿Qué fue lo primero que pensante cuando te confirmaron que estarías en el musical Chicago en Broadway?
Lloré, me emocioné mucho. Me parecía una cosa increíble. La noticia me agarró en el carro con el productor Carlos Arana. Llamé a Denisse Dibós para contarle. Ella es como mi hermana.
Muchos actores latinos deben haber soñado con interpretar a Billy Flynn. ¿El asumir tú ese rol significa una gran responsabilidad?
Sí, es una responsabilidad grande y es una suerte, es un premio, una recompensa inesperada. Hay otras obras maravillosas también. Yo no quiero quitarle mérito a ningún trabajo, pero definitivamente es una responsabilidad grande y todo se resume a trabajar y trabajar con mucho esfuerzo.
¿Dirías que con este personaje estás haciendo historia?
Prefiero no contestar esa pregunta. Yo solo siento muchos nervios y solo pienso en todo lo que me toca trabajar. Pero sí me parece maravilloso que la gente, a través de mí, viva un sueño. Sí creo que mi carrera tendrá una nueva etapa luego de Chicago.
¿Cómo defines a Billy Flynn? Es como un político peruano corrupto y cínico, así que hay harto material aquí en Perú para inspirarme.
El mayor referente de ese personaje es lo que hizo Richard Gere en la película Chicago. ¿Revisarás el filme?
Con Cabaret me pasó que vi el trabajo de otras personas y pensé en copiar un poco de cada uno, pero nada me salía bien porque no era yo. Cuando fui a la audición, llevé mi propia propuesta de Billy Flynn, de repente no tan exacta a lo que ellos están acostumbrados, pero la aceptaron, me dijeron que tiene que ser el Billy que yo traigo. No puedo guiarme de otros por más que quiera.
¿Qué le has puesto a tu propuesta?
Más que todo es el tema latino lo que les está pareciendo atractivo. Ellos sienten la energía cultural. Es una mezcla muy interesante. Lo que aporta el personaje es lo que viene contigo mismo.
¿Qué actrices tendrán los personajes de Roxy o de Velma?
Los protagonistas cambian cada seis u ocho semanas. Hay una posibilidad de que entre una mexicana –Bianca Marroquín– ella es la primera mujer latina que ya participó en una versión anterior en el musical. No sé quiénes me van a tocar. Me encantaría que sea ella, pero igual va a ser un regalo estar con quien me toque.
Te vas a enfrentar a un público muy exigente...
El público de allá es maravilloso. Yo diría que el público peruano es más difícil porque es más tímido y no expresa sus emociones. Allá si rompen el hielo, el público asiste ávido de ver un espectáculo y divertirse, acá sienten mucha vergüenza y se cohíben hasta de aplaudir. No le temo al público.
Marco viaja el 27 de diciembre, y el dos de enero comienza los ensayos en el teatro Ambassador. A su retorno realizará el musical de la mano de Preludio y paralelamente volverá a la serie ‘Al fondo hay sitio’, aunque todavía en marzo.
