El británico Glenn Mangham asegura que cuando ingresó de manera ilegal al sistema interno de Facebook, la más popular red social del mundo, solo quería demostrar los fallos de seguridad de la página. Lo consiguió, pero un tribunal de su país lo condenó a ocho meses de cárcel por haber puesto en riesgo datos de los usuarios.
“Usted y otros que se sientan tentados a actuar como lo hizo usted deben entender de verdad lo serio que es esto”, expresó el juez Alistair McCreath, según el cual las acciones del hacker no fueron inofensivas.
Aún así, el sentenciado insistió no haber actuado con malicia cuando hizo la incursión desde su casa. El FBI lo descubrió en junio.
Para la fiscalía, este fue el más grande caso de ataque informático planteado en los juzgados del Reino Unido.
