Los jugadores despedidos del Real Garcilaso, Francisco Hernández y Jorge Leiva, llegaron hasta los entrenamientos del equipo, en la cancha de Qollana, distrito de San Jerónimo, acompañados de dos efectivos policiales, a fin que constaten que no los dejaban ingresar a su centro de trabajo e iniciar una queja ante la Agremiación por despido arbitrario.
“Lo que pasa es que los tipos –dirigentes del real Garcilaso- no saben nada de las leyes del fútbol y de temas de fútbol; ellos piensan que pueden despedir a un jugador y no pasa nada, creen que están en una chacra”, afirmó el defensa Hernández. ♣