Miles de pobladores de Ayacucho participaron en una gran marcha por la paz y el desarrollo, en una clara demostración de rechazo a todo tipo de violencia, principalmente contra el grupo terrorista que se encuentra afincado en la enmarañada selva del valle del Río Apurímac y Ene (Vrae).
Por Elías Navarro.
Encabezado por sus autoridades, los trabajadores, estudiantes, organizaciones sociales y gremiales de todos los sectores, así como familiares de las víctimas del terrorismo se movilizaron por las calles de Huamanga, precisamente al cumplirse 32 años de incursión senderista, en el distrito ayacuchano de Chuschi, un pueblo lleno de simbolismo donde Abimael Guzmán inició su proyecto sangriento.
Los participantes, vestidos con polos blancos y llevando globos blancos recorrieron las calles en una gran marcha arengando frases como “Ayacucho quiere paz y no violencia”, “Ayacucho, santuario de la paz”, “Terrorismo nunca más”, y luego se concentraron en la plaza de Armas de Huamanga para expresar su rotundo rechazo a la organización terrorista que viene causando mucho daño al país.
El presidente regional de Ayacucho, Wilfredo Oscorima Núñez, dijo que con esta marcha, llamada “Por la paz, la vida y el desarrollo: Nunca más terrorismo en Ayacucho”, se busca fomentar una cultura de paz.
“Nos hemos puesto de pie las autoridades para rechazar y condenar todo acto de violencia. Hoy día le hemos dicho: no le tenemos miedo al terrorismo. No queremos más grupos violentistas”, expresó Oscorima.
En este acto simbólico, también participó la ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Carolina Trivelli, quien dijo que el gobierno de Ollanta Humala está comprometido con impulsar el desarrollo de Ayacucho.