Con 82 votos a favor y 12 en contra extinguen decretos 1090 y 1064. Representantes de los nativos amazónicos saludaron decisión del Parlamento que votó en consenso y luego iniciaron desbloqueo de las carreteras.
Jorge Loayza y Francesca García.
Tuvieron que morir treinta y cuatro peruanos para que el Congreso acceda a la demanda de las comunidades nativas de la Amazonía. Luego de cuatro horas de debate, el Pleno aprobó por amplia mayoría la derogación de los decretos legislativos 1090, Ley Forestal y de Fauna Silvestre, y el 1064, que aprueba el régimen jurídico para las tierras de uso agrícola.
Fueron 82 congresistas los que estuvieron de acuerdo con extinguir esas normas, mientras que 14 votaron en contra. Los congresistas de Unidad Nacional fueron solitarios defensores de su vigencia, mientras que los representantes de los grupos parlamentarios Unión Por el Perú, Nacionalista y Alianza Parlamentaria revocaron su existencia.
Aún faltan siete decretos
El nacionalista José Maslucán saludó la iniciativa del Ejecutivo por corregir un grave error, pero resaltó que aún hay otros siete decretos por derogar pues también afectan a los nativos amazónicos.
Posición diferente tuvo Raúl Castro, de Unidad Nacional, quien argumentó que los decretos legislativos 1090 y 1064 son buenos para las comunidades y la conservación de la Amazonía. Dijo que al proponer la derogación el gobierno está cediendo ante la violencia.
En tanto, Carlos Raffo, representante de la bancada fujimorista, se mostró de acuerdo con la demanda de los pueblos amazónicos pero dijo que algunos políticos se aprovecharon de los justos reclamos de los nativos, en referencia a los nacionalistas. También criticó duramente al premier Yehude Simon.
Alrededor de las 11 am., cuando hablaba el nacionalista Víctor Mayorga, llegaron al Congreso la dirigente de Aidesep Daysi Zapata y un grupo de Apus. Pasado el mediodía, Lidia Rengifo –otra dirigente amazónica– y un grupo de 30 Apus se unieron al grupo de Zapata.
Justificación
Los congresistas oficialistas argumentaron que si bien los Decretos eran buenos y tenían el propósito de proteger la Amazonía, votarían por la derogación pues el objetivo era mantener la paz social.
“El gobierno retrocede porque primero está la vida”, dijo José Vargas, quien sustentó el proyecto de derogación. Por su parte, Mauricio Mulder señaló que su bancada votaría a favor de la derogación por “razones de Estado y de historia”, pero no porque consideran que los decretos son inconstitucionales.
Al final, cuando el presidente del Congreso, Luis Velásquez Quesquén, llamó a votación, las cifras fueron contundentes.
Los decretos que costaron tantas vidas y semanas de protesta fueron derogados. En ese momento, Lidia Rengifo se paró, levantó los brazos y mostró una sonrisa tan amplia como el horizonte de la Amazonía. Ella y sus hermanos sintieron que la lucha no había sido en vano.
Se liberan las carreteras
1] En el oriente, tras acordarse en el Congreso la derogación de los decretos legislativos 1090 y 1064, el transporte se normalizó. “Se ha desbloqueado la carretera en Yurimaguas, informó la ministra del Interior Mercedes Cabanillas.Lo mismo ocurrirá hoy en la selva central, informaron dirigentes asháninkas. En Lima, el alcalde de Bagua, Luis Núñez Terán, lamentó que pese a la derogación se mantenga el estado de emergencia.
2] Antes, Daysi Zapata, presidenta interina de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), aseguró que se había informado de inmediato a las bases regionales para que levanten la medida de fuerza y se liberen las carreteras, pero exigió que cese la persecución contra su líder Alberto Pizango.
3] La presidenta de la Asociación Regional de Pueblos Indígenas (ARPI) de la Selva Central, Lidia Rengifo, dijo que se había demostrado que los pueblos indígenas sí están en capacidad de dialogar. “Es un momentó histórico para nosotros”, resaltó. (Edición impresa La República)
