Por Gustavo F. Gonzales
Academia Nacional de Ciencias
En diciembre del 2009 las Naciones Unidas discutieron en Copenhague sobre el cambio climático. En su mensaje el papa Benedicto XVI reflexionó sobre la necesidad de preservar el medio ambiente. Sin embargo, poco se dice de la gente que ya vive contaminada. Una de las mayores fuentes de contaminación es el humo que genera la combustión de la leña.
En el Perú más de dos millones de viviendas utilizan leña para cocinar y solo trescientos mil tienen chimeneas. La mayor parte de esta población se encuentra en zonas de altura. El uso de combustible de la biomasa (leña, bosta, champa) es la mayor causa de contaminación de interiores en los países en desarrollo, pues produce altos niveles de contaminantes dañinos para la salud como monóxido de carbono, dióxido de nitrógeno, formaldehido, etc.
En el laboratorio de Endocrinología y Reproducción de la Universidad Peruana Cayetano Heredia la investigadora Sandra Yucra y colaboradores han demostrado que en las zonas de altura (como Abancay y Huancavelica) el cocinar con leña afecta el desarrollo perinatal, reduciendo el peso del recién nacido en 200 gramos comparado al control donde las madres utilizan gas para cocinar.
