En una crónica aparecida esta tarde en la web del diario El País, dicho medio intenta, a través de una crónica con diversos testimonios, dejar en claro una idea: si algo ha logrado el Presidente Humala en lo que va de su gobierno, es desaparecer las etiquetas políticas. ¿Es un presdiente de izquierda o ya se pasó a la derecha? Más bien parece ser un gobernante que sigue instintos.
Diversos testimonios recoje la crónica que realizó Pablo Ximénez de Sandoval, enviado de El País a Lima al momento de lograr conformar el rompecabezas llamado "Ollanta Humala". Desde Sinesio López y Gregorio Santos hasta el presidente encargado de la Confiep y el propio Ministro de Economía, Luis Miguel Castilla.
Desde su posición, privada o estatal, cada uno intenta definir la forma en que Humala Tasso viene ostentando el poder en el país: Izquierda y derecha, he ahí el gran dilema.
"Cuando regresó a Lima procedente de su viaje en APEC, al día siguiente, había perdido la confianza en su primer ministro para calmar la situación del proyecto Conga y tenía decidido intervenir por la fuerza en Cajamarca, fue ahí que se dio el cambio de Humala", considera Sinesio López al inicio del texto para tratar de explicar el cambio de vereda del líder de Gana Perú.
El texto destaca además un cambio más notorio en los últimos días. Humala decidió no contar más con los hombres de izquierda que lo apoyaron en su triunfo electoral. Hoy, como sabemos, no está el propio Sinesio, Salomón Lerner, Félix Jiménez, Óscar Dancuart y algunos dejaron cargos de primer orden como Aída García Naranjo.
Dentro de la crónica se menciona declaraciones de fuentes cercanas al entorno presidencial actual. Ellas suelen básicamente justificar las decisiones del mandatario, alejándolo al máximo de la temida "derecha" que muchos detectan:
"El presidente se hartó de un Gobierno lleno de personalismos, con un desorden mayúsculo, donde cada ministro tenía su propia agenda, se filtraban papeles unos contra otros y polemizaban en público", continúa la nota periodística.
Luego viene la tesis de que tras Humala hay dos personajes ampliamente visibles y que pueden dejar en claro la idea del manejo gubernamental. Solo hablan públicamente el Premier Valdés y el jefe del Ministerio de Economía, Luis Miguel Castilla:
"La ausencia de declaraciones públicas es sorprendente. Humala tiene el orden que quería. Comparado con el anterior, este es un Gobierno anestesiado", apunta El País.
¿CONGA VA?
En la parte final del texto del medio ibérico entra a tallar la difícil coyuntura que puede enfrentar Ollanta Humala y su administración al intentar sortear el escollo más difícil: El proyecto Conga. Entra aquí la declaración del presidente regional de dicha región, el dirigente de Patria Roja: Gregorio Santos.
"El conflicto social más grave es el de Cajamarca, por el proyecto de mina Conga. La obsesión de Humala, según fuentes de su entorno, es evitar el enfrentamiento (...) en la presidencia están convencidos de que Conga es el Bagua de Humala", agrega el la nota de El País.
Entra a tallar aquí Santos, el líder cajamarquino que busca reagrupar a las pequeñas fuerzas de izquierad en torno a un ideal de izquierda que supuestamente abandonó Humala:
"Yo le dije a Humala: presidente, usted ha ganado con los votos del Perú profundo", expresa en la crónica.
¿Es o no de derecha Humala? Para el titular del MEF, Miguel Castilla, la pregunta no tiene una respuesta positiva.
"Es un Gobierno nacionalista que apunta por el progreso de la población, preocupado por los segmentos más desfavorables, pero que apuesta también por la apertura, la modernidad, la inversión", sentencia Castilla.
Finalmente, el texto incide en las etiquetas. Esas que rechaza Humala cada vez que puede con su frase "soy un presidente de abajo".
"Humala ha pulverizado las etiquetas (...) Mientras piensa a dónde va, ha puesto el país en piloto automático. Pero en algún momento tendrá que volver a tomar los mandos", concluye con la tesis del "piloto automático" que ya varios analistas han repetido desde los inicios de la administración de Gana Perú.
