Lo que debería ser un centro de reposo y tranquilidad para ancianos en Italia se había convertido en una pesadilla debido al maltrato que recibían por parte de los enfermeros encargados de velar por su salud.
El hecho ocurrió en el Centro Geriátrico de San Remo, en donde una cámara oculta muestra claramente como los trabajadores maltratan más de una vez a los ancianos a pesar que la imagen que proyectaban hacia afuera era la del mayor cuidado.
Unos 42 ancianos vivían en ese centro geriátrico, cuya presidenta era la esposa de un senador, y sufrían de los maltratos de quienes deberían buscar que vivan mejor.
La policía italiana afirmó que la situación de los ancianos era infernal, “Les tiraban del cabello, les doblaban en dos para hacer la cama, los zarandeaban como si fueran muñecos de paja, les golpeaban los brazos atrofiados y las piernas encogidas… los ancianos, ante semejante saña, apenas podían protegerse la cara con las manos” dijeron.
