Raúl Bravo.
Es sábado por la noche y sigo en mi departamento, Sofía, la mujer a quien amo, está junto a mí en el mismo mueble donde hace 5 años nuestros cuerpos se juraron amor eterno. Sin embargo, cuando estoy a punto de apagar las luces y llevarla a estrenar mi cama de dos plazas, su voz dulce y amable termina apagando por completo el fuego que nacía de mis entrañas: "Hoy no mi rey, mejor veamos otra película".
¿Alguna vez le ha pasado a usted algo similar? ¿Pensó en ese momento si su pareja le era infiel o que ya no lo(a) quería como antes? Si bien hay un mundo de posibles respuestas, una de estas podría ser un problema común que se presenta tanto en hombres como en mujeres: la falta de apetito sexual.
Para los especialistas, esta llamada disfunción sexual no reviste mayor gravedad si es atendida a tiempo por un profesional, de no hacerlo, señalan, esto podría derivar en la desaparición total de las relaciones sexuales con su pareja. ¿Terrible, no?
CADA DETALLE CUENTA
Por esta razón, es conveniente prestar atención a cada detalle de la relación, en especial en los factores sociales y psicológicos de quienes conforman la pareja. El estrés, las discusiones, la baja autoestima, la depresión, el aburrimiento y la mala relación, entre otras, son causas psicosociales que llevan a muchos a la falta de deseo sexual. Los expertos recomiendan que uno tenga presente si dichos detalles como los anteriores empiezan a influir en nuestra vida sexual. En caso del estrés, explican, uno puede llegar a ser aplastado por sus preocupaciones y dejar de lado la solución más atractiva que es el sexo. Situación similar sucede con las discusiones y el aburrimiento, factores que no ayudan en nada a fomentar el erotismo necesario para mantener viva la pasión.
Respecto a la baja autoestima, algunos hombres y mujeres suelen creer que no tienen ningún atractivo sexual y por ende tampoco desarrollan deseo alguno para el sexo. ¿No me gusta como soy?, es algo que generalmente piensan.
Para estos "síntomas" el consejo de los médicos es acudir a una terapia sexual de pareja, luego de descartar las causas patológicas o médico- orgánicas, las cuales suelen presentarse como bajos niveles de testosterona; hipotiroidismo, que disminuye las ganas de tener sexo; también pueden influir los antidepresivos y otros medicamentos, por lo que se recomienda consultar al médico urólogo o al ginecólogo, según sea el caso. Es domingo en la mañana y Sofía acaba de levantarse, sonríe, y dice: "Raúl, perdón", yo en vez de enojarme y mientras la abrazo me convenzo de que la quiero y que el lunes a primera hora iremos al médico. La amo.
CLAVES
Después de la terapia sexual de pareja es recomendable realizar una terapia psicológica individual.
Problemas con la excitación, dolor en las relaciones sexuales o en el orgasmo suelen derivar en una falta de deseo sexual.
