Cuando tres reclusos intentaron escapar de la prisión de Tacumbú, Paraguay, a través de un túnel de ocho metros de largo por uno de alto, un perro callejero empezó a ladrar, lo cual alertó a un guardia del lugar; con lo que la fuga fue impedida.
En conferencia de prensa Hilario Villalba, asesino condenado que intentó escapar, relató que al sacar su cabeza del túnel que daba a la calle “el perro infeliz ladró y alertó a un guardia que estaba arriba del murallón”.
Dato:
El penal se encuentra cerca al río Paraguay, al sur de la capital, Asunción. (Con información de Infobae)
