El Vaticano tiene la palabra
Tras la decisión unilateral del cardenal Juan Luis Cipriani de abandonar el diálogo, la relación entre la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y el arzobispo de Lima ha retrocedido y hoy está en el peor momento de la confrontación entre las partes. Es imposible que se retome el diálogo, al menos no con Cipriani como interlocutor, lo que deja en manos del papa Benedicto XVI la salida al conflicto. ¿En qué sentido podría pronunciarse el Vaticano? Nadie lo sabe. Resulta incluso difícil saber si lo harán y menos cuándo. El último encuentro entre el rector Rubio y un represente de la Santa Sede fue el 21 de febrero cuando el cardenal Tarciso Bertone le informó que la PUCP debe adecuar sus estatutos. Desde entonces no han respondido a una carta que pide la ampliación del plazo para la adecuación en vista del diálogo abierto con el cardenal Cipriani en Lima ni tampoco al pedido para cambiar de interlocutor.
Amenaza sobre los bienes de la PUCP
Es el conflicto judicial el que amenaza los bienes de la universidad. Están en curso seis procesos judiciales por la administración de la herencia de José de la Riva Agüero. Cipriani logró inmovilizar los bienes de la universidad amparado en una sentencia del Tribunal Constitucional (TC) y, con ese fallo a favor, planteó otro pedido ante el TC para cortar todos los procesos judiciales con el argumento de que el TC ya interpretó que el Arzobispado de Lima debe participar en la administración de los bienes de la PUCP. Hay versiones que aseguran que volvería a ganar Cipriani. Al margen de cómo resuelva el TC, es casi seguro que las partes irán nuevamente al Poder Judicial. Adicionalmente, queda todavía la demanda de la PUCP ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en contra del TC por el fallo. Al interior de la PUCP hay consenso en cuestionar a Cipriani como interlocutor, aunque también hay poca confianza en que se retomará el diálogo. Del lado de ellos, dicen, ya agotaron todas las vías, esperan solo lo que decida el Vaticano. El escenario más complejo sería que les retiren el título de Pontificia.
Cipriani insiste en reformas al estatuto
El cardenal Juan Luis Cipriani, luego de desconocer el preacuerdo discutido con la PUCP, intenta sacar cuerpo del conflicto. “El diálogo no es conmigo, es con el Vaticano”, dijo hace unos días, sin explicar las razones por las cuales dio marcha atrás en las negociaciones, cuando estaba a punto de lograrse un preacuerdo para ser aprobado por la Asamblea Universitaria. Fernán Altuve, hombre cercano al cardenal, no solo ha desconocido el preacuerdo, sino también el carácter de interlocutor que tuvo el Gran Canciller. “Fueron conversaciones oficiosas, la PUCP sabe que el interlocutor es el Vaticano”, sostiene. Dice incluso que la existencia del preacuerdo “es una versión de la Católica” que no fue confirmada por el cardenal ni por el Nuncio Apostólico. Lo cierto, sin embargo, es que hubo diálogo entre Marcial Rubio y Juan Luis Cipriani. Se reunieron tres veces, bajo el auspicio del Nuncio Apostólico James Patrick Green. El preacuerdo estaba vinculado a otro para que los cambios en el estatuto de la PUCP, una vez aprobados por la Asamblea Universitaria, entren en vigencia cuando se ponga fin a los proceso judiciales por el control de los bienes de la universidad.