Entrevistas Política
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Owen Fiss. Profesor de la Universidad de Yale. Es autor, entre otros, del libro “La Ironía de la Libertad de Expresión”.

“La concentración es un peligro para la democracia”

pluralidad. Señala que se debe buscar que haya distintos puntos de vista en los medios.
pluralidad. Señala que se debe buscar que haya distintos puntos de vista en los medios.

Enrique Patriau

Owen Fiss, profesor de la Universidad de Yale, es una autoridad internacional en el mundo del derecho. Especialista en temas como libertad de expresión y derecho constitucional, ha llegado al Perú para participar como ponente principal en un seminario internacional.En esta entrevista, defiende el derecho del Estado a combatir la censura en los medios.
 
Leí un discurso suyo en el que se refiere a las dos caras del Estado. A veces puede ser enemigo de la libertad pero otras puede ser su amigo y garante.

Históricamente se ha entendido, en los Estados Unidos, que el Estado está en contra de la libertad de expresión.

Pero usted dice que ese mismo Estado, cuando los ciudadanos nos enfrentamos a la censura empresarial, es amigo de la libertad.

Es que en los casos de los medios masivos, como la prensa o la televisión, la censura no proviene necesariamente del Estado sino de los dueños de las empresas de comunicaciones, de los dueños de los periódicos, o de los dueños de las cadenas de televisión. Es en ese contexto que nosotros podemos mirar hacia el Estado, como un amigo, si usted quiere.  

¿De qué forma?

En Estados Unidos existe una doctrina en desuso, la Fairness Doctrine, o la doctrina de la imparcialidad, bajo la cual los presentadores (en los medios) estaban expresamente obligados a cubrir temas de interés público, y a hacerlo de una manera balanceada. La Fairness  Doctrine fue creada por la Comisión Federal de Comunicaciones, como desarrollo del mandato legislativo de regular las emisoras en beneficio del interés público, para presentar un contenido que incluya todos los puntos de vista. La comisión existe pero en años recientes el uso de la doctrina se ha debilitado.    

¿La concentración del poder mediático puede justificar la regulación del Estado, entonces?

A ver, en Estados Unidos tenemos cuatro canales: CBC, ABC, FOX, NBC. Alguna gente que ve el Estado como un amigo de la libertad puede justificar la regulación en este caso, pero ese no es exactamente mi punto de vista. En realidad, no solamente en donde existen monopolios u oligopolios el Estado debería combatirse la censura sino también cuando los medios operan incluso dentro de un mercado totalmente competitivo. Porque en el mercado también se pueden limitar los contenidos.

Por intereses económicos, por ejemplo.

Por cierto, las compañías quieren maximizar sus beneficios y no hay garantía de que la cobertura  y los programas que los determinantes económicos producirán coincidan con lo que la democracia requiere. En la democracia los ciudadanos queremos debate público, discusión. En el modelo de la maximización de beneficios posiblemente se minimice la controversia y solo se le dé a la gente lo que quiere oír.

¿Cómo debería producirse este combate del Estado a la censura?

Le doy un ejemplo. En Estados Unidos la televisión y las estaciones radiales solamente mostraban puntos de vista favorables a la energía nuclear. Un grupo de ciudadanos opuestos a la energía nuclear querían un espacio en los medios para expresar su punto de vista, sin embargo, no los dejaron. Así, presentaron una queja a la Comisión Federal de Comunicaciones que, efectivamente, dijo que los medios estaban mostrando una sola parte de la historia y que estaban obligados a abrir sus puertas.

¿Pero la regulación estatal no puede ser vista como una limitación a la libertad?

Ese es el problema, justamente. Cada vez que el Estado actúa, puede ser visto como una censura. Todavía se mantiene la idea del Estado como un enemigo de la libertad de expresión. No obstante, lo que se tiene que buscar es que haya distintos puntos de vista. Si una sola persona es dueña de diarios y televisoras, no hay pluralidad, y eso va en contra de la democracia misma.

¿La concentración de medios es un problema para la democracia, entonces?

Uno no solamente tiene la libertad de comprar medios. El ciudadano también tiene el derecho de escuchar todos los puntos de vista sobre un problema. La concentración es un peligro para la democracia. ¿Qué es democracia? Cuando los ciudadanos deciden por sí mismos. Proteger a la libertad de expresión supone que los ciudadanos tengan toda la información para tomar sus decisiones de la mejor manera. 

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