La aparición de un lunar en la piel puede significar, en el por de los casos, cáncer. Para diferenciar este terrible mal de otras posibilidades, hay un método que cualquier persona puede seguir: la regla del ABCD.
El método, explicado por el cirujano oncólogo Mauricio León de la clínica Ricardo Palma a RPP Noticias, va así:
A (asimetría): Es benigno cuando es simétrico. Si le pasas un espejo por la mitad del lunar, una mitad es igual que otra".
B (borde): Si es irregular, hay sospecha de cáncer.
C (correspondencia de color): Los lunares cuando son benignos –normalmente- tienen un color homogéneo.
D (diámetro de la mancha): si es mayor a seis milímetros hay que preocuparse.
