Ayacucho. El domingo, luego del partido frente a la 'U', un iracundo Rofilio Neyra perdió los papeles y en voz alta anunció el despido del comando técnico y del plantel de jugadores del equipo ayacuchano. Sin embargo, ayer reaccionó y, con cabeza fría, dio marcha atrás a su postura inicial.
"Se quedan solo los buenos jugadores. Ellos saben del sacrificio que hemos hecho para cumplirles, y ahora nos pagan así. Hemos identificado a los malos elementos, a los revoltosos que amenazaron a juveniles y extranjeros para obligarlos a no jugar. Ellos se van a ir del club.
Y, bueno, los que no quieran seguir tienen también las puertas abiertas. Pero por respeto a Ayacucho continuaremos en primera", dijo Neyra, quien agregó: "La Agremiación y la federación tienen que ser más flexibles para negociar. No es posible que les digan a los jugadores que les pagarán en dos años. Es mucho tiempo e injusto. Los jugadores no tienen la culpa".
Sobre la renuncia de la Universidad San Martín, el mandamás del cuadro ayacuchano apuntó: "No vamos a permitir que los equipos cumplidos se vayan. Eso le haría mucho daño a nuestro fútbol. Por eso vamos a seguir adelante y continuar en primera".