Bajo un frío intenso, se jugó en Moscú el duelo entre CSKA y Real Madrid, correspondiente a los octavos de final de la Champions League. El equipo ‘merengue’ dominó durante todo el partido, pero un descuido al final le permitió que le igualen el marcador.
Parecía que el Madrid se llevaría la victoria en el frío estadio de Moscú porque se puso en ventaja con un gol de Cristiano Ronaldo a los 27 minutos del primer tiempo, después de aprovechar un mal rechazo de la zaga del equipo ruso y definió por derecha.
Cuando los hinchas del cuadro español ya festejaban el triunfo y tenían todo definido para pasar de fase, un descuido en la defensa blanca permitió que Wernbloom ponga el empate definitivo, pero la serie se define en el Bernabeu el próximo 14 de marzo.