Los jugadores de la Universidad San Martín asistieron a la Agremiación para ver cuál es el segundo paso luego de una huelga que generó la disolución de su club.
Después de una larga reunión, el plantel solo recibió solidaridad y lo más difícil de tener en estos casos: paciencia. La reunión a la que fueron llamados los jugadores solo fue para que puedan recoger sus cosas porque la USMP está cerrada para el fútbol.
El dolor de jugadores y trabajadores fue compartido por hinchas que fue ganando el equipo poco a poco. Ahora, ellos tendrán que buscar otro equipo que alentar y los jugadores otra camiseta que defender. (Con información de América TV)