El ministro de Hacienda de Chile, Felipe Larraín, dijo hoy que el terremoto que azotó a su país a finales de febrero cambia las prioridades económicas a corto plazo pero no los objetivos a medio y largo plazo.
"Vamos a reconstruir el país pero a la vez vamos a hacer nuestro mejor esfuerzo para cumplir con las metas de crecimiento, de creación de empleo y de derrota de la pobreza que planteamos durante la campaña", explicó Larraín en una rueda de prensa durante la Asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Cancún (México).
Insistió en que eso implica, también, a más largo plazo, el que Chile deje de ser un país en vía de desarrollo y se convierta en uno desarrollado en el año 2018.
"El terremoto nos cambia las prioridades de corto plazo pero no vamos a ceder en nuestras prioridades de mediano y largo plazo", destacó.
Pronosticó, por lo demás, que el déficit por cuenta corriente será inferior este año al 4,5 por ciento del 2009.
"El 4,5 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) es una cifra muy alta. Va a ser menor (en 2010)", subrayó Larraín, quien no quiso ofrecer un dato concreto.
Mencionó, asimismo, que su país recurrirá a una "serie de opciones" para refinanciar la reconstrucción y recordó que la mayor parte del daño es en infraestructura privada y no pública.
"El sector privado va a asumir su responsabilidad y nosotros vamos a acometer la reconstrucción de la estructura pública y la privada que merece ayuda por aquella parte que corresponde a los sectores más vulnerables del país".
A eso se sumará un ajuste presupuestario, así como la posibilidad de recurrir a una financiación por la vía tributaria, aunque afirmó que "en caso de ocurrir va a ser un aumento moderado de los impuestos".
"No va a ser la forma central en que vamos a financiar el proceso de reconstrucción", prometió.
Otras alternativas de financiación serían el endeudamiento con las instituciones internacionales, así como la emisión de un bono soberano.
El titular de Hacienda afirmó, por otro lado, que es necesario apoyar el incremento de capital del BID que se discute estos días en el enclave turístico mexicano de Cancún para que el organismo pueda servir de apoyo en tragedias como la que vive Chile.
"Creemos que es necesario para apoyar a los países en momentos ya sea de crisis financiera como la que ocurrió el año pasado (...) o en momentos de tragedias y daños naturales como el terremoto de Haití y el que hemos vivido en Chile", apuntó.
La citada ampliación es el principal tema en la agenda de la Asamblea anual del organismo.
El BID concedió el año pasado préstamos récord por valor de 15.500 millones de dólares y ha insistido que de no recaudar capital adicional tendrá que rebajar esa cifra hacia alrededor de los 7.000 millones de dólares.
El presidente del BID, Luis Alberto Moreno, que compareció brevemente con Larraín en la rueda de prensa, expresó su apoyo al país y anunció que viajará próximamente a Chile para estudiar sobre el terreno las posibilidades de ayuda.
"Este es un momento especialmente complicado para Chile. Venimos saliendo de un terremoto que es el quinto más fuerte de la historia del mundo", afirmó el titular de Hacienda chileno, quien recordó que el terremoto costará unos 30.000 millones de dólares y la reconstrucción se prolongará durante unos tres años. EFE
