Tres días después de recibir el dictamen de los peritos internacionales, el presidente Ollanta Humala anunció que el Proyecto Conga sí va, aunque con condiciones. No quiso ser explícito, pero las medidas señaladas en el discurso revelaron el mensaje tácito.
"Compatriotas, los peruanos podemos lograr el entendimiento; podemos dialogar; podemos escucharnos. No hay en esto vencidos, solo vencedores", afirmó con ánimo conciliador el mandatario.
La medida más importante fue que se deberá evaluar las alternativas hidrológicas y ambientales para evitar que dos de las cuatro lagunas en cuestión, Azul y Chica, sean convertidas en botaderos del desmonte del tajo Perol. No se precisó el tiempo que demorará esta evaluación y no se descarta que estas dos lagunas sean secadas.
Los ministerios de Energía y Minas, Agricultura y Ambiente serán los que garantizarán que los requisitos impuestos por el Ejecutivo sean cumplidos por la empresa minera Yanacocha.
Estos sectores deberán actualizar las reglas que establecen las obligaciones ambientales para la minería, fortalecer la fiscalización ambiental de todas las operaciones e implementar las herramientas que eviten y mitiguen los impactos ambientales de los proyectos mineros.
Asimismo, se garantizará el acceso al agua como política de Estado prioritaria, se establecerán mecanismos de compensación que garanticen la reposición de los espacios o recursos que se vean afectados y se articulará el desarrollo de actividades mineras con actividades agropecuarias, forestales, servicios y otras alternativas que puedan brindarse a los pobladores locales.
El mensaje presidencial se inició reforzando la idea de que este gobierno ha enfrentado retos heredados de políticas de anteriores gestiones que no tuvieron en cuenta a los más pobres. Incluso mencionó que le ha tocado encontrar las soluciones a los problemas generados por el proyecto Conga que fue aprobado en la anterior gestión presidencial.
Señaló, además, que se está intentando cambiar esa situación con el diálogo y en el marco del Estado de Derecho. Es por ello que se convocó al peritaje internacional.
Según Humala, su gobierno reconoce la importancia de la inversión minera para generar crecimiento con inclusión, y que este se produzca en un clima de confianza, relación transparente y respeto mutuo.
"Este gobierno no aceptará actitudes soberbias de ninguna empresa", sentenció sin variar el tono con el que leyó todo su mensaje.
Asimismo, aprovechó la oportunidad para señalar que hasta el momento su gestión ha comprometido más de 5 mil millones de nuevos soles para que sean invertidos en proyectos de energía, infraestructura vial, vivienda, agua, saneamiento, programas sociales, trabajo, educación, salud y agricultura. Uno de estos proyectos es la represa de Chonta.
Indicó que para el 2016 se ha proyectado ampliar la cobertura de agua en Cajamarca de 39% a 60% en el ámbito rural y al 95% en el urbano. Sobre la ampliación de la cobertura de saneamiento, se espera llegar al 60% en el rural y al 93% en el urbano.
En Cajamarca, el anuncio cayó de improviso. La mayoría de dirigentes no se encontraban en sus zonas de origen. El malestar es evidente entre la población. Hay comuneros que están apostados en campamentos alrededor de las lagunas dispuestas a no irse fácilmente. Las vigilias continuarán en la ciudad.❧
Medidas que tendrán que ser tomadas
El gobierno deberá garantizar que la cantidad, la disponibilidad y la calidad del agua sean controladas con mecanismos que den absoluta seguridad a los cajamarquinos de que existirá un adecuado abastecimiento del recurso hídrico.
La empresa minera Yanacocha deberá cumplir con las exigencias sociales y ambientales que se derivan del dictamen del peritaje y los estudios que fueron realizados y validados previamente.
Del mismo modo, Yanacocha deberá cuadruplicar la capacidad de almacenamiento de los reservorios de agua que se propuso en el proyecto inicial. Las trece provincias deberán ser beneficiadas, pero sobre todo los distritos que se encuentran dentro de la zona de influencia directa: Sorochuco, Huasmín, La Encañada y Bambamarca.
Se constituirá un fondo social con el compromiso activo de la minera para desarrollar infraestructura social, productiva y de riego con el fin de beneficiar a los más pobres. Se promoverá la construcción de sistemas de agua potable, sistemas de riego permanente, fortalecimiento de las organizaciones de regantes, construcción escuelas, centros de salud y ejecución de proyectos de forestación, entre otras cosas.
Además exigió que la empresa Yanacocha garantice la generación de más de 10 mil puestos de trabajos directos, sobre todo destinados a la población local.