Claudio Pizarro no pudo levantar la Copa UEFA con el Werder Bremen. El Shakhtar Donetsk de Ucrania derrotó 2-1 a los alemanes en dramática final disputada en Estambul.
El rostro compungido de Claudio Pizarro, cuando el discutido árbitro español Luis Medina Cantalejo pitó el final del partido, graficó perfectamente lo que significó para el Werder Bremen perder la final de la Copa UEFA ante el Shakhtar Donetsk ucraniano, porque todo el plantel alemán se había ilusionado con llevar por primera vez a sus vitrinas este trofeo del segundo torneo de clubes más importante de Europa y fracasó en el intento.
Pese a que el ‘Bombardero’ fue uno de los jugadores más incisivos del partido, extrañó demasiado al brasileño Diego, quien no jugó por suspensión, aunque ningún hincha del club dirigido por Thomas Schaaf se atrevió a criticar su accionar, ya que hasta el último instante porfió por conseguir la igualdad, que nunca llegó. Por ello su desazón, cuando Medina Cantalejo le anuló un tanto en las postrimerías del segundo tiempo suplementario. Y mientras los jugadores del Shakhtar Donetsk –que más parece un club brasileño, por la cantidad de jugadores oriundos del país de la samba que tiene en sus filas– desbordaban de felicidad, los teutones enterraban sus pasos en el césped del estadio Sükrü Saraçoglu, de propiedad del Fenerbahce, y algunos no ocultaban sus lágrimas.
“Nos faltó ser más efectivos y tener el control del balón”, sostuvo al final Schaaf, quien al borde del campo observó impotente cómo sus hombres caían 2-1 ante un rival al que habían visto sobre los hombros y que en Turquía les dio una lección de orgullo para jugar al fútbol.
Para la historia quedará que los autores de los tres goles marcados ayer fueron obra de jugadores brasileños mientras que Medina Cantalejo con este partido puso punto final a su carrera, que cobró notoriedad en el Mundial de Alemania 2006, al cobrar un polémico penal a favor de Italia en los descuentos ante Australia.