La fuerza del corazón.

Un Oscar para Pistorius

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Atleta sudafricano no tiene piernas y tuvo que luchar contra todo, también contra las autoridades deportivas, para estar en los Juegos Olímpicos. Correrá en 400 metros y el relevo 4x400.

Michel Dancourt 

La manera como lo conocen en inglés (“the fastest thing on no legs” o la cosa más rápida sobre ninguna pierna) bien podría ser el título de alguna película de ciencia ficción. Sin embargo su historia, la vida del sudafricano Oscar Pistorius, está lejos de poder verse con lentes 3D porque es real y sirve como ejemplo de superación. 

Oscar nació un 22 de noviembre de 1986 y a los once meses tuvieron que ampularle ambas piernas debido a una malformación de dichas extremidades. Nació sin peronés ni tobillos. Sus padres tomaron la difícil decisión luego de muchas consultas médicas y ahora, 26 años después, el atleta sudafricano se los agradece: “Yo hubiera actuado de la misma manera”, sostiene siempre. Y efectivamente, no se equivocaron. 

A los seis meses, el pequeño Oscar ya podía correr libremente con sus prótesis. Más adelante, probó con deportes como el rugby, waterpolo, natación pero fue con el atletismo cuando se despertó su verdadera pasión.

Ahora utiliza prótesis transtibiales construidas en fibra de carbono que le permiten competir, aunque su uso generó protestas de la IAFF (Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo) por considerar que le dan una ventaja sobre otros corredores. La IAFFF prohíbe expresamente el uso de cualquier “ayuda técnica” y anunció que el sudafricano no podía participar en ninguna competencia certificada por ellos, incluidos por supuesto, los Juegos Olímpicos.

En los Juegos Paralímpicos de Atenas 2004 registró 46.34 segundos en 400 metros planos, con los que logró ser el más veloz. Ganó también oro en los 200 metros y bronce en los 100 en aquella oportunidad, pero su gran aspiración era poder estar las Olimpiadas de Pekín 2008. Apeló la declaración de la IAAF y el TAD (Tribunal de Arbitraje Deportivo) lo autorizó a participar pero para hacerlo debería obtener la mínima marca, objetivo que no logró alcanzar.

Pero el deporte siempre sabe de revanchas. Londres 2012 sí lo tendrá de protagonista de excepción con el equipo sudafricano y correrá en el relevo de 4x400 y en los 400 metros. Con sus prótesis en forma de patas de felino –que para los expertos le dan ventaja a mitad de carrera, pero le supone una desventaja en la salida– y un corazón enorme, espera sumar algún podio. 

El atleta enfatiza en su página web que las prótesis fabricadas por la empresa islandesa Ossur no le significan ningún tipo de ventaja sobre sus oponentes ni absorben, tampoco, la potencia negativa que se genera a la hora de dar los saltos para correr. “Son resortes elásticos pasivos. Es falso también que me ayuden a economizar energía y eso haga que me canse menos.  Se han fabricado más de 30.000 pares de estas prótesis desde que yo las utilizo, en 1996, y no apareció ningún atleta que corriera en menos de 50 segundos los 400 metros”, sostuvo antes de la última reunión atlética en Ostrava, República Checa, en mayo pasado.

Oscar, figura mediática en su país, ha participado en varias campañas de ayuda social de manera desinteresada, solidaria y sin hacerles eco a los que lo quisieran ver haciendo política más adelante. No le interesa. Él lo tiene claro: no tendrá piernas, pero es feliz corriendo.

SABÍA QUE

Al cine: firmas como Adidas y Nike le han ofrecido llevar su vida al cine y hacer documentales de su carrera deportiva.

Después de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, el atleta sudafricano participará también, como amplio favorito en el deporte base, en los Juegos Paralímpicos a disputarse en setiembre.

EN CIFRAS

100 m  200, 400 y relevo 4x100 son las pruebas en las que habitualmente compite.

45’07’’ es su récord para los 400 metros planos conseguido en el 2011. Logró mejorar su tiempo casi en medio segundo.

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