Ante el inicio de la temporada de lluvias, el comité técnico de la Unidad de Gestión del Santuario Histórico de Machu Picchu se reunió para evaluar los avances del proyecto de implementación del sistema de alerta temprana para casos de desastres.
En el encuentro se invocó a los pobladores ubicados en el pueblo de Machu Picchu, conocido como Aguas Calientes, a participar de los talleres para el desarrollo del proyecto, pues serían los más afectados en caso de lluvias.
También se discutió la aplicación de un plan de emergencias y la ejecución del plan maestro del santuario histórico de Machu Picchu. Participaron representantes del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, de la Dirección Regional de Cultura, Gerencia de Recursos Naturales y Gestión del Medio Ambiente, y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado.
Cada sector expresó su compromiso en la limpieza de canales de drenaje y seguridad de los complejos arqueológicos, información y prevención para los turistas y monitoreo de las zonas vulnerables.
En el santuario histórico de Machu Picchu se protege los restos arqueológicos, así como especies en vías de extinción, como el oso de anteojos y el gallito de las rocas. Tiene una extensión de 32,592 hectáreas y fue creado el 8 de enero de 1981.
(LaRepublica.pe/Andina)