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CIA llamaba "Mr. Fix" a Montesinos. Le entregó US$ 10 millones en dinero y equipos

Textual

ENFOQUE
Tenet no es el hombre

Vladimiro Montesinos Torres y no la Agencia Central de Inteligencia (CIA) está en el banquillo de los acusados por el contrabando de los fusiles Kalashnikov a las FARC. Pero obviamente existen suficientes indicios para demandar a la justicia norteamericana que declaren los agentes de la CIA que mantuvieron estrecha relación con el ex asesor entre 1990 y el 2000, y no necesariamente el jefe George Tenet. Montesinos pide la presencia de este sabiendo que de acuerdo con la norma estadounidense los funcionarios no están obligados a presentarse ante tribunales extranjeros, y menos aquellos que cumplen o cumplieron operaciones encubiertas. Se trata de una evidente maniobra para impedir que se le dicte la sentencia de 20 años de prisión que le corresponde. Que se condene al ex asesor y continúen las investigaciones para determinar la participación exacta de la CIA. Pero que no dilate el proceso a la espera de la improbable presencia de Tenet.

- Angel Páez.


Por ANGEL PÁEZ
Unidad de Investigación.-

Vladimiro Montesinos Torres era conocido por sus colaboradores y cómplices como "El Doctor", pero los oficiales de la estación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Lima lo llamaban "Mr. Fix", porque resolvía sus inquietudes y problemas en un santiamén. Y no obstante las graves acusaciones en contra del asesor presidencial, consignadas en más de un millar de documentos del Departamento de Estado norteamericano desclasificados en los últimos tres años, los agentes mantuvieron con él una estrecha y fluida relación, la que justificaron porque Montesinos era el representante del Estado peruano designado por el mandatario Alberto Fujimori en materia de seguridad y narcotráfico.
Una investigación conjunta efectuada por el Centro por la Integridad Pública, organización independiente con sede en Washington que fiscaliza la transparencia del gobierno norteamericano, y La República, reveló que entre 1990 y el 2000 la CIA suministró no menos de 10 millones de dólares a Montesinos en efectivo y equipos supuestamente destinados para la lucha antidroga. El dinero debía financiar las actividades de la Dirección de Inteligencia en Narcóticos (DIN), creada por Montesinos como parte del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).
Según la indagación, funcionarios de la propia Embajada de los Estados Unidos informaron a la fiscal anticorrupción Ana Cecilia Magallanes que la CIA "sospechaba fuertemente" que parte de los fondos y los equipos habían sido utilizados por Montesinos en actividades ilícitas.
Funcionarios del Departamento de Estado y de la CIA discutieron muchas veces respecto de la relación que la segunda mantenía con Vladimiro Montesinos, porque a la larga afectaría la imagen y reputación de los Estados Unidos, "pero ellos (los de la CIA) afirmaban que las operaciones antinarcóticos en Perú no serían efectivas sin su participación (la de Montesinos)", dijeron funcionarios norteamericanos en Washington al Centro por la Integridad Pública. Lo mismo indicaron voceros de la embajada norteamericana en Lima.

MANO A MANO
Los reporteros del diario "The New York Times", James Risen y Christopher, confirmaron que los oficiales de la estación de la CIA en el Perú se hicieron de la vista gorda respecto de las atrocidades de Montesinos, incluso contra la opinión del Departamento de Estado, el Departamento de Justicia y la Administración de la Lucha Antidrogas (DEA). Precisamente, documentos desclasificados de esta entidad desde 1990 llamaban la atención de las vinculaciones con el narcotráfico que tenía hombre fuerte del régimen de Fujimori.
Luego, Karen DeYoung, investigadora del periódico "The Washington Post", el 22 de setiembre del 2000, días antes del derrumbe de la administración fujimorista, reportó la existencia de disputas entre distintas agencias gubernamentales "debido a la relación con Mr. Fix, como llamaban a Montesinos, ya que enfrentaba numerosas acusaciones, y sin embargo se estrechaban sus relaciones con la CIA".
El periodista del diario "The New York Times", Tim Golden, confirmó por su parte la versión del traficante de armas libanés, Sarkis Soghanalian Kupelian, de que la CIA fue informada de la venta de los fusiles a Perú que luego fueron transferidas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
"A fines de 1998, oficiales jordanos se dirigieron al jefe de la estación de la CIA en Ammán para una pregunta de rutina: ¿Le importaría a Estados Unidos que Jordania le venda 50 mil fusiles AK-47 a los militares peruanos? El jefe de la CIA efectuó algunas comprobaciones y respondió a los jordanos directamente: 'No se preocupen, podemos vivir con eso'", escribió.
Golden sostiene que obviamente a la CIA no le importaba que dos de sus colaboradores, Soghanlian y Montesinos (ver nota aparte), encabezaran una operación aparentemente limpia. Curiosamente, dos años después de la escena descrita por "The New York Times", en los primeros días de agosto del 2000 dos agentes de la CIA en Lima se reunieron con el jefe nominal del Servicio de Inteligencia Nacional de entonces, Humberto Rozas Bonucelli, y le entregaron copias de los contratos que firmaron los militares jordanos con el emisario de Montesinos, José Luis Aybar.

SALIDA APURADA
Tal como lo reveló La República, Rozas luego entregó los papeles a Montesinos y éste con Alberto Fujimori montaron una conferencia de prensa para denunciar el golpe del SIN contra los traficantes de armas, y no dudó en denunciar a Sarkis Soghanalian y José Luis Aybar.
El prestigioso programa de investigación "Frontline", que difunde la cadena de televisión pública estadounidense PBS, hace poco confirmó, citando fuentes gubernamentales, que Soghanalian es un reconocido colaborador de la comunidad de inteligencia norteamericana: "Cooperó con la CIA, el FBI (Buró Federal de Investigación), el Departamento de Estado y la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA)".
La relación de la CIA con Montesinos continuó no obstante las numerosas acusaciones por espionaje telefónico, corrupción, narcotráfico y asesinato, "porque el gobierno del Perú lo colocó como interlocutor oficial en materia de seguridad y lucha antidrogas", dijeron las fuentes al Centro de Integridad Pública. En toda la investigación judicial Montesinos ha negado no solo tener participación en el contrabando de armas para las FARC sino también haber servido a la CIA. Faltaba más.

El escudero de George W. Bush

El hombre que la presidenta de la Sala Penal Anticorrupción, Inés Villa Bonilla, pretende citar como testigo en el proceso a Vladimiro Montesinos por tráfico de armas a las FARC es uno de los funcionarios de mayor confianza del presidente George Walker Bush.
En julio del año pasado, cuando se conoció que Bush había mentido al asegurar que Irak había comprado uranio en África, Tenet salió al frente y se responsabilizó del error. Dijo que los fragmentos del discurso del mandatario que se referían a la compra de uranio habían sido revisados y aprobados por la CIA. Pese al incidente, Bush ratificó su confianza en él.
Tenet llegó a la jefatura de la CIA en 1997, en el gobierno de Bill Clinton, y se mantuvo durante la administración Bush, convirtiéndose en el primer jefe de la inteligencia americana en 32 años que sobrevive a un cambio de partido en el poder. Controla una maquinaria de 16 mil espías y un presupuesto de US$ 30 mil millones de dólares.

- Oscar Miranda.