Denuncian. Esperan hasta cinco horas para ser revisados por un médico especialista. Un paciente de 66 años espera desde mayo del 2011 la fecha de su operación. Ellos afirman que deben atender también a los asegurados del Sabogal y Almenara.
Óscar Flores
¿Es justo que un anciano inválido espere una atención médica durante 5 horas? A las 8:30 de la mañana la señora Farfán se coloca rápidamente en la cola del área de sillas de ruedas del Hospital Edgardo Rebagliati de EsSalud. Su anciano padre, José Farfán Rodríguez, de 78 años, espera en un rincón. Tras una hora de espera, su hija logra una silla de ruedas para transportarlo. Han pasado tres horas y don José continúa su espera al lado de dos puertas, que llevan un letrero que indica a los asegurados: 71 riesgo quirúrgico, 72 terapia del dolor, 73 electrocardiografía.
“Mi padre está lisiado de la cadera y venimos para que le realicen un control de marcapaso”, indica. Luego se acerca a una enfermera, que tras fruncir el ceño, le dice: “¡Espere!”.
"Los ancianos asegurados reciben en este hospital una atención deficiente. Debería existir una atención especial para las personas de la tercera edad minusválidas”, afirma.
Al mediodía el Rebagliati parece un loquerío. Pacientes que van de un lado a otro, otros que discuten para lograr un espacio en las colas y decenas de pacientes de la tercera edad en sillas de ruedas esperando atención. Unos dormitan, otros se marchan indignados.
Le niegan operación
El caso de Juan Germán Gobeya Gómez (de 66 años) es un claro ejemplo del abuso al asegurado en este nosocomio. Él desde mayo del 2011 espera una operación al intestino delgado para vivir en paz. A Gobeya lo hayamos lidiando en el área de citas. “¿Por qué no me puedes dar una cita?, he estado en la cola más de 30 minutos. Dame una cita, porfavor”, implora a un joven que ni lo mira. “No tiene su hoja de referencia, avance”, le responde.
Impotente recoge sus papeles y su DNI que cayó al suelo. Se retira dando pasos cortos con la mirada gacha. “No es justo, me siguen paseando”, se lamenta derramando unas lágrimas. Don Juan Gobeya, quien además sufre del corazón, necesita con urgencia que le realicen la operación, pues tiene un divertículo (protuberancia anormal en la pared intestinal).
“Me tienen que realizar un examen de colonoscopía para ser operado. El médico no quiere hacerlo, pues teme que mi corazón no aguante. Ya me han realizado un examen de riesgo quirúrgico, que tengo que presentar al enterólogo. Por eso traté de sacar mi cita, pero me la negaron aduciendo que necesitaba una hoja de referencia, yo no entiendo”, dice.
Tras realizar su reclamo en el Block B, le dan una cita para que regrese el dos de abril. “Esperaré hasta abril, es el procedimiento… ¿Qué puedo hacer?”, manifiesta impotente.
Faltan Sillas de ruedas
En la sala de espera de urología encontramos preocupada a doña Inés Quispe. No consiguió una silla de ruedas para transportar a su padre, Pedro Quispe Ramírez, un ancianito de 86 años.
“Me dicen que se acabaron las sillas, mi papá camina a duras penas y está perdiendo la vista, urge ser operado”, afirma, tomando del brazo a su papá, quien camina lentamente ayudado por su bastón.
“Cómo es posible que no haya sillas, algo no está funcionando en este hospital”, agrega. Caminan 150 metros para rogar por una cita médica. Probablemente regresen dentro de dos o tres meses.
Son las 6 de la tarde en el Rebagliati. La cola para exigir una cita médica es interminable. Durante la noche los asegurados dormitan en las sillas, esperando pronta atención.
"Urge descentralización de las atenciones médicas en EsSalud"
“No existe una adecuada política de descentralización de las atenciones médicas para los asegurados”, reveló el gerente general de la Red Asistencial del Hospital Rebagliati, Jorge Rojas Ríos.
Indica que pese a ser el más grande centro de atención de EsSalud, no puede atender todas las necesidades de los asegurados, incluidos a los pacientes de la tercera edad.
"Es difícil atenderlos a todos, entonces tenemos que priorizar la atención médica", reveló.
Manifestó que el Rebagliati atiende al 80% del total de asegurados (1'500,000) de EsSalud en Lima porque, según dijo, cuentan con todas las especialidades médicas. "El presupuesto, de 880 millones de soles, que nos destina el Gobierno es insuficiente", manifestó.
Incluso, aseguró que atienden a los asegurados de los hospitales Sabogal y Almenara, ambos de EsSalud. "Allí se vienen los problemas, pero mejoraremos", agrega.
Respecto a la carencia de sillas de ruedas, Rojas Ríos informó que se contratará personal para vigilar las 300 sillas de ruedas del nosocomio que usan los asegurados y que no son devueltas al área correspondiente.
"El Hospital Rebagliati dispone de 1,600 camas y es el nosocomio más grande de toda Latinoamérica", añade.
