Tras algunas dudas aparecidas en las últimas horas por la versión que diera ayer en un medio de comunicación sobre la probidad del sistema interamericano de derechos humanos, este mediodía el presidente del Poder Judicial, César San Martín dejó en claro su posición sobre el tema.
"Mi profundo respeto al sistema interamericano de derechos humanos, mi puntal discrepancia en determinados ámbitos, la necesidad de una reforma prudente y razonable, pero siempre teniendo como objetivo la mejor protección de los derechos de las personas, que también deben merecer un campo de defensa internacional", aclaró San Martín Castro ante la prensa.
De esta manera buscó dejar en claro que la crítica que ayer diera a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, tenían la intención de promover la mejora del ente:
"No he planteado su desaparición, y menos aún restar su independencia, o quitarle el derecho de los ciudadanos a tener una instancia internacional donde discutir aspectos vinculados a sus derechos", expresó.
Pese a esto, el titular del Poder Judicial dejó en claro su posición sobre el trabajo de la CIDH:
"Si la CIDH plantea demandas de manera constante, pese a que hemos explicado los temas, a que hay una democracia vigente, un proceso de reparaciones en trámite, etc., y lo hace, sin esperar a que concluya la vía interna hoy a cargo de un Poder Judicial independiente, el problema ya no es tanto el de una imputación de una mala defensa del Estado, sino que se constatan una serie de deficiencias estructurales que merecen apreciarse de modo prudente por la Asamblea de la OEA, que es lo que el Estado peruano ha planteado", culminó.
