Los restos óseos del museo privado Ritos Andinos, en el distrito de Andahuaylillas, Cusco, corresponden a dos infantes de la época prehispánica sometidos a procesos de deformación craneana, lo que desmiente al antropólogo Renato Dávila, quien había señalado que las momias correspondían a "seres extraterrestres", aunque luego se desdijo.
La antropóloga Elva Torres, responsable del Gabinete de Antropología Física de la Dirección Regional de Cultura-Cusco, informó que el primer individuo corresponde a un menor que presenta pérdida de los miembros inferiores post mortem.
El cráneo -según dijo la experta- presenta deformación de tipo anular y se puede apreciar huellas de las almohadillas deformadoras en el hueso frontal y occipital, así como las marcas dejadas por bandas deformadoras en los parietales.
Asimismo, la especialista explicó que, a consecuencia de la deformación craneana, las cavidades orbitales se agrandaron y aún se aprecia parte del globo ocular en la órbita derecha. El infante habría muerto a los tres o cuatro años.
Respecto a las suturas craneales, señaló que están en proceso de cerrarse, incluyendo la fontanela, proceso ocurre durante la infancia aunque puede durar más tiempo dependiendo de muchos factores.
Según un diario local, con relación a la segunda osamenta, corresponde a un bebé de cero a un año y tiene el cráneo incompleto, ya que solo se encontraron los huesos parietales y occipitales articulados a la parte posterior del cráneo.
El arqueólogo Domingo Farfán explicó que las deformaciones craneanas prehispánicas se realizaban con pequeñas tablas, moldes y cintos en la cabeza de los menores de tres años en distintos pueblos del Tahuantinsuyo como un indicador de posición social o como una marca de tipo religioso.
(LaRepublica.pe)